La práctica de yoga es un momento de conexión con uno mismo. Una manera de establecer el equilibrio entre los diferentes planos de nuestro ser. Hacerlo con comodidad es fundamental. Por ello, te contamos algunos aspectos que debes tener en cuenta a la hora de elegir tu esterilla de yoga.

En el yoga, como en el resto de disciplinas cuerpo-mente, deportivas o de cualquier índole, no todo vale. Del mismo modo que no es recomendable hacer running con unas zapatillas inapropiadas o acudir al gimnasio sin la ropa recomendada, el material de yoga debe ser el correcto. Para poder beneficiarte de su multitud de ventajas, es imprescindible tener presente algunos aspectos como la ropa adecuada y el material complementario que se ajuste a tus necesidades.

La esterilla de yoga es el lugar sobre el que se va a desarrollar tu práctica. Por ello debes sentirte cómodo y en sintonía con el material que pisas. De lo contrario, podría dificultar la práctica de forma correcta, así como adquirir las sensaciones que pretendes. Aunque tu cuerpo y tu mente son las dos herramientas imprescindibles en tu práctica, una buena esterilla te lo hará todo más fácil.

¿Qué tener en cuenta a la hora de elegir esterilla de yoga?

Es muy importante que tengas en cuenta el grosor de la esterilla. 3 mm es la medida estándar. Más finas resultan ideales para viajar, por ejemplo. Por el contrario, más gruesas son más recomendables si hay una dinámica de saltos que requieran una mayor amortiguación.

Para dar con el material adecuado, puedes hacer la siguiente prueba. Extiéndela sobre el suelo y presiona con el pie o mano. Si al dejar de presionar se queda la huella marcada, es que le falta densidad. De esta manera puede resultar cómoda pero no idónea para la práctica de yoga.

Es muy importante que el material no sea deslizante. De serlo, no sentirías la comodidad requerida para ejecutar las posturas pudiendo, incluso, llegar a hacerte daño por sobrecarga.

Tener en cuenta la relación calidad precio es fundamental. Si crees que vas a tener que sustituirla anualmente, olvídate de invertir grandes cantidades de dinero. Si lo haces, que sea porque te asegura una durabilidad mayor.

Para dar con las dimensiones adecuadas, debes regirte por la postura de la plancha. Realizándola, tus manos y pies deben quedar dentro de la esterilla. Si es así, ésta resulta adecuada.