Pese a que el chubasquero es una prenda propia del otoño e invierno, seguro que has visto en épocas de calor a gente corriendo con un cortavientos o alguna prenda de plástico. Son muchos los que piensan que correr con un chubasquero les hará perder peso de forma rápida, pero no caen en la cuenta de que lo único que conseguirán será deshidratarse. Solo perderás líquido, que recuperarás al poco tiempo al beber agua, y además no rendirás suficiente en tu entrenamiento.

Hacer deporte con chubasquero, ¿sí o no?

Estamos ante una prenda que no suele contar con un tejido transpirable, su única función es protegernos de la lluvia gracias a su sistema impermeable. Ser impermeable significa que su composición se basa en tejidos sintéticos poco transpirables, al contrario de los tejidos naturales como el algodón o el lino. Es cierto que algunas marcas deportivas han sacado versiones de chubasqueros con mayor capacidad para transpirar, pero lógicamente, esa ventaja se gana a costa de perder impermeabilidad.

Ya sabes que la función del sudor es regular la temperatura corporal. Sudamos para enfriarnos y mantener nuestro cuerpo alrededor de los 37 grados; si le ponemos un obstáculo a la transpiración, crearemos un crecimiento de la  temperatura y nos hará sudar más con el fin de intentar regularla.

Además, el roce con una prenda de poca transpiración nos creará irritaciones en pliegues como las axilas o las ingles. Asimismo, el tejido puede crearnos algún tipo de reacción en la piel al no dejar respirarla correctamente.

¿Qué ocurre cuando pierdo líquido?

La deshidratación no es ninguna tontería. Cuando perdemos un 1% de líquido, la frecuencia cardíaca empieza a aumentar. Cuando llevamos una pérdida del 2%, nuestra capacidad física disminuye en un 20%. Si la pérdida ya asciende al 3%, se reduce el volumen sanguíneo, el control de respuesta y comienza a aumentar el riesgo de sufrir calambres, contracturas o lipotimias. Cuando nos ponemos con un 4% de líquido perdido, notaremos un agotamiento intenso y con el 5%, nuestros mecanismos de termorregulación se alteran facilitando el riesgo de sufrir un golpe de calor.

Entonces, ¿cómo hago deporte los días de lluvia?

La lluvia es agua, nada más. Lo más recomendable es dejar apartado el chubasquero mientras practicas deporte y ponértelo al terminar si necesitaras cubrirte y no llevas paraguas. También hay que tener en cuenta la distancia que vamos a recorrer; en un entrenamiento o carrera de 10 kilómetros no supondrá un problema correr bajo la lluvia. Y quieras o no, sabes que acabarás mojándote aunque lleves una prenda impermeable.

Quizá sea más importante que te protejas de la lluvia antes de empezar. Si estás esperando al pistoletazo de salida de alguna prueba, lleva contigo un chubasquero desechable que puedas romper al empezar a entrar en calor.
Por supuesto, lleva ropa para cambiarte al terminar. No esperes a llegar a casa porque la humedad puede jugarte una mala pasada. Cámbiate incluso los calcetines y zapatillas.