Existen varias teorías sobre cómo evitar que tus gafas se empañen cuando usas una mascarilla facial. Si eres una persona a la que no le gustaría elegir entre contraer un virus horrible y poder ver, necesitarás encontrar una manera de mantener tus lentes libres de niebla cuando estés fuera de casa.

Hemos puesto a prueba algunos métodos para ver cómo de efectivos son para evitar que tus gafas se empañen cuando te pones la mascarilla.

5 trucos para evitar que las gafas se empañen usando mascarilla

Utiliza una mascarilla con puente de nariz

Primero, usa una mascarilla que se ajuste alrededor de la nariz. Cuanto más cerca esté la parte superior de la mascarilla de tu cara, menos aliento escapará al espacio entre tus ojos y tus gafas. Algunas mascarillas vienen con piezas nasales moldeables (que es donde podrían estar los huecos más grandes), y otras tienen un cable flexible a lo largo del borde superior completo.

¿Funciona? Sí. Probé una mascarilla con una pieza nasal incorporada. Con esto, las gafas se empañaron solo un poquito, pero no lo suficiente como para bloquear la visión, y la niebla se despejó en unos pocos segundos.

También probé una mascarilla con un alambre cosido a lo largo de todo el borde superior, que podría moldearse para mantenerla plana contra mis mejillas y mi nariz. Mis gafas permanecieron sin niebla. ¡Bien!

Pon la mascarilla por debajo de las gafas

Si ya has comprado una mascarilla facial y no tiene una pieza nasal moldeable, esta podría ser tu segunda mejor opción. Este método sigue una teoría similar a la anterior: coloca la mascarilla facial debajo del marco de tus anteojos, para hacer que los espacios sean más pequeños, evitando que el aire escape desde la parte superior de tu máscara.

¿Funciona? ¡Si! Con un par de advertencias. Cuando lo intenté, tuve que colocar mis gafas un poco más abajo en el puente de mi nariz, porque en su posición normal la mascarilla está demasiado alta y oscurece mi visión. Este método es un poco más complicado que usar una mascarilla con una parte superior ajustable, y su efectividad probablemente dependerá de tu estilo de gafas.

mujer con mascarilla y gafas

Lava las lentes con jabón (o espuma de afeitado)

Aquí es donde los consejos comienzan a ser un poco más científicos. La teoría es que lavar las gafas con agua jabonosa deja una película que reduce la tensión superficial en las lentes, haciendo que las moléculas de agua en tu aliento exhalado se distribuyan uniformemente en una capa transparente, en lugar de agruparse (causando la niebla).

Para probar este método, todo lo que necesitas hacer es frotar suavemente un poco de agua jabonosa sobre tus gafas, enjuagarlas, sacudir el exceso de agua y luego secarlas con un paño limpio o un pañuelo de papel. Otros han usado espuma de afeitar, para el mismo efecto.

¿Funciona? No. Mis gafas se empañaron igual (aunque ahora son bonitas y limpias). Sin embargo, este método está respaldado por la Biblioteca Nacional de Medicina, así que ¿tal vez estoy haciendo algo mal?

Pega una cinta en la parte superior de la mascarilla

Al igual que con los métodos primero y segundo, la idea es evitar que el aire exhalado escape de la parte superior de los anteojos. Puedes usar cualquier tipo de cinta que no te quite la piel cuando la retires (le daríamos una falta a la cinta adhesiva).

¿Funciona? Probablemente, pero hay más desventajas aquí: no es lo más cómodo tener cinta adhesiva pegada a la cara, y perderás la cinta si tu cara se pone sudorosa. Además, te verás un poco estúpido. Aún así, está bien en caso de apuro.

Prueba un pulverizador anti niebla o limpiador

La técnica final para evitar que las gafas se empañen al usar una mascarilla facial es probar un spray o toallita antivaho. Estos son fáciles de conseguir y bastante económicos. Muchos están dirigidos específicamente a gafas de natación o máscaras de buceo, pero funcionarán de la misma manera en sus anteojos.

¿Funciona? No hemos podido probar ninguno de estos, pero algunos están extremadamente bien revisados.