En invierno es normal que los ciclistas tengan que entrenar con lluvia algunos días. Puede ser divertido a la vez que peligroso, pero hoy te contamos 6 cosas que debes hacer obligatoriamente al llevar a casa. Si quieres mejorar la vida útil de tu bici y de tu ropa de entrenamiento, presta atención a estos consejos.

Limpia la bicicleta lo antes posible

¿Has observado alguna vez cómo los mecánicos de ciclocross se lanzan rápidamente para limpiar la bicicleta después de una carrera? Cuando salimos a entrenar con lluvia, es mucho más probable que se quede embarrada y acumule mucha más suciedad. Si lo la limpias de inmediato, tendrás que dedicar el doble de tiempo después. Así que aprovecha que la bicicleta está mojada para eliminar el barro o la arena de las partes superficiales, y ya luego le dedicas más tiempo con precisión.

Incluso, aunque hayas estado montando por la ciudad o por carretera, dale un poco de agua con la manguera para eliminar cualquier resto.  Puedes también recurrir al mítico truco de usar toallitas para bebés, en caso de no tener una manguera disponible.

Presta atención a las cosas pequeñas

No solamente tienes que desvivirte por las partes superficiales de tu bicicleta. El casco y las zapatillas son una parte más que debes cuidar. Limpia tus zapatos con la manguera y límpialos rápidamente para dejarlos listos para el próximo entrenamiento. Al igual que con la bici, son más fáciles de limpiar cuando aún no se han secado. Deja que se sequen sobre alguna rejilla de calefacción, asegurándonos de que las almohadillas internas y las correas se secan.
Con el casco ocurre algo similar. Es una tortura ponerte un casco húmedo y frío en el próximo entrenamiento, así que sécalo adecuadamente.

Dale amor a la cadena

Volviendo al tema de la bicicleta, debes prestar especial cuidado a la cadena, ya que posiblemente sea la parte más importante en un día lluvioso. Después de limpiarla con agua, dedica unos minutos para quitar la suciedad con un pincel, a la vez que la secas para que no se oxide. Por supuesto, no te olvides de lubricar la cadena antes de tu próximo entrenamiento.

Quítate la ropa cuanto antes

La mayoría tenemos ese espíritu infantil que nos hace amar los días de lluvia en bicicleta. Mojarnos es una opción divertida, pero debes darte prisa para quitarte la ropa cuanto antes. La mezcla de la humedad, la crema solar y el sudor es un perfecto caldo de cultivo para las bacterias en tu ropa interior y calcetines. Lo mejor es quitarnos todo nada más llegar a casa y secarnos adecuadamente.
Si te encuentras entrenando bajo la lluvia y piensas que vas a tardar demasiado, lleva un par de bañadores para cambiarlos rápidamente en cualquier estación de servicio. Por supuesto, intenta mantener el sillín seco para evitar rozaduras y llagas molestas.

Dale un golpe de manguera a la ropa también

Con la manguera puedes limpiar absolutamente todo, desde tu bicicleta hasta los zapatos y la ropa de entrenamiento. Enjuaga ligeramente la ropa mientras limpias tu bici, así nos aseguramos de quitar la suciedad antes de meterla en la lavadora. Hay barros que pueden interferir negativamente en el correcto funcionamiento de la lavadora, así que un lavado previo facilitará el proceso.

Además, es interesante que apuestes por productos especiales para hacer que las manchas salgan con mayor facilidad. Después de aclararla con agua, introdúcela en un detergente líquido y deja que la ropa se empape bien antes de meterla en la máquina.

Lávalo todo bien

Ya sabes que lavar la ropa de deporte de manera correcta puede hacer que aumente la vida útil del producto y su utilidad no se debilite rápidamente. Sigue las instrucciones de lavado y cuidado que te especifique el fabricante en la prenda. Lo recomendable es lavar siempre la ropa de ciclismo impermeable con la costura hacia fuera y en un programa en frío. Para secarla, cuélgala y evita que le de el sol directamente. Si tu chaqueta no está lo suficiente sucia como para meterla en la lavadora, será suficiente con un aclarado con la manguera.