Cada deportista tiene técnicas diferentes para conseguir el máximo rendimiento de sus entrenamientos. Algunos usan lastres, cinturones para la zona lumbar, cadenas, guantes e, incluso, agarraderas para las barras. Posiblemente hayas visto a alguien en tu gimnasio que se coloca una especie de muñequera con tiras que rodean a la barra. ¿Cuál es la función de este accesorio? ¿Deberías hacerte con unas?

Más protección en tus movimientos

Las agarraderas no pueden usarse en cualquier ejercicio (no son unos guantes), por lo que verás que el más común es el peso muerto o el remo. Esta protección evita lesiones, nos reduce el riesgo de sufrir descompensaciones y nos ayuda a levantar más peso. En el peso muerto, los agarres más comunes son: mixto (supino+prono), doble prono y hook grip (agarre ancho).

En el agarre mixto logramos estar más fuertes y podemos mover más peso, pero se pueden crear descompensaciones y provocar una rotura del tendón del bíceps. Esto se debe a que el bíceps es un supinador, que ya está contraído, y al levantar cargas elevadas puede no ser capaz de soportarlo. También puede deberse a un recorrido incompleto del movimiento. Con el doble agarre prono, obtenemos más seguridad, pero limita bastante la fuerza de agarre.

Los expertos recomiendan que se entrene sin agarraderas lo máximo posible, y que se usen tan solo en las series más pesadas. Tienes que ser consciente de cuándo tienes que apoyarte en este accesorio para mejorar el agarre sin comprometer tu progreso muscular.

¿Existe algún inconveniente en su uso?

Lo cierto es que las agarraderas tienen algunos inconvenientes. Es cierto que le quitan trabajo a los antebrazos y el agarre se vuelve más débil. No obstante, este «problema» podemos mejorarlo entrenando específicamente los antebrazos.
Por otra parte, si estás pensando en competir en powerlifting, no tendría mucho sentido usar este accesorio, y mucho menos con tanta frecuencia.

Si te gusta entrenar fuerte y pesado, y quieres tener un agarre seguro, esta puede ser una buena solución. Tan solo tendrías que dedicarle luego unos ejercicios a tus antebrazos. En cambio, si no entrenas muy pesado o quieres competir, no te merecerá la pena.