Los dolores musculares forman parte de la vida de muchas personas, especialmente aquellas con vidas ajetreadas. Factores como el estrés, pasar mucho tiempo en la misma posición o una mala higiene postural, pueden hacer que nuestra musculatura se resienta y causar dolor. Para ello, hay muchos recursos naturales que nos pueden ayudar. ¿Sabes lo que es un saco de semillas?

Muchas veces te hablamos de la importancia de dedicar un rato al día a los estiramientos. Con ellos, se pueden prevenir multitud de dolencias o aliviar la sintomatología, una vez que éstas han aparecido. Sin embargo, hay veces que no podemos evitar acumular tensión en diferentes zonas de nuestro cuerpo. Disponer de un saco de semillas, nos permitirá recurrir a él y, de una forma sencilla y eficiente, relajar la zona y devolver la normalidad al área afectada. Si nunca lo has probado, te recomendamos que te hagas con uno de ellos. No está de más tenerlo en casa, ya que te puede salvar en más de una ocasión.

¿Qué es un saco de semillas?

Se trata de una pequeña almohada, de un tamaño reducido y muy manejable, rellena con semillas de diferentes tipos. La peculiaridad es que resultan térmicas. En función de las necesidades propias, se puede calentar o enfriar, con el objetivo de posarlo sobre la parte afectada de nuestro cuerpo y calmar así el dolor. Para calentarlo, basta con hacerlo durante un par de minutos en el microondas, sin que llegue a quemar para no lastimarnos. Por el contrario, si lo que necesitas es utilizarlo en frío, solo tienes que introducirlo en el congelador un rato antes de aplicarlo.

¿Qué semillas se utilizan para fabricar un saco?

Puedes encontrar sacos que estén rellenos de diferentes opciones. Los hay de semillas de trigo, mijo o linaza; arroz; huesos de cereza o aceituna; lavanda, menta o eucalipto… Lo que se pretende es encontrar aquellas alternativas que permitan almacenar el calor durante más tiempo. Además, se busca dar con un aroma que resulte agradable, así como la textura ideal para una mayor comodidad.

La función de un saco de semillas

La función que cumplen los sacos de semillas térmicos, es activar la circulación de la zona afectada. Al dotarla de calor durante unos minutos, se logra aliviar el dolor, relajar la musculatura concreta y devolverle la normalidad.