¿Cómo montar un gimnasio en casa?

¿Cómo montar un gimnasio en casa?

Carol Álvarez

Después de un año de pandemia y confinamientos en casa, la mayoría de nosotros hemos adaptado la casa para tener un espacio en el que hacer deporte. El cierre de los gimnasios y las instalaciones deportivas ha hecho que muchos perdieran el hábito de pasar una hora haciendo ejercicio físico. Por suerte, hacer deporte es barato, y más si puedes hacerlo sin salir de tu hogar. Por eso, te animamos a crear tu propio gimnasio en casa.

Si quieres seguir entrenando en tu salón o hacer algo de deporte para no perder las costumbres saludables durante la cuarentena, te enseñamos cómo aprovechar los espacios para montar un gimnasio casero en cualquier parte. Esto también podría ser el comienzo hacia hábitos saludables que, por vergüenza o falta de tiempo, nunca has mantenido.

Lógicamente, si posees una sola habitación para hacer deporte, no necesitarás ahorrar tanto espacio como si compartes piso o vives en un estudio. Como la mayoría de nosotros no tenemos tanta suerte, te enseñamos algunos trucos prácticos para seguir cuidándote sin importar el clima exterior o el peligro de contagio de algún virus.

Aprovecha el salón

Esta zona de la casa suele ser la más amplia, por lo que puede darnos más juego para aprovechar el espacio. Cuando hablamos de montar un gimnasio en casa no nos referimos a tener una habitación entera y exclusiva para hacer deporte, sino adaptar un espacio pequeño con los materiales básicos para mantenernos en forma.

Por ejemplo, supón que tu salón tiene una ventana para aprovechar la luz natural. Podrías adaptar las esquinas para acumular el material deportivo y así tan solo mover un par de muebles cuando vayas a practicar ejercicio. Tampoco hace falta una gran cantidad de accesorios deportivos; te servirá con una esterilla, un par de mancuernas, bandas elásticas, una toalla y una botella de agua. Sería perfecto si tuvieras un espejo grande para corregir la postura de algunos ejercicios.

Debes tener cuidado con no resbalarte si el suelo está abrillantado o es de un material resbaladizo con el sudor. Además, si no tienes la opción de material deportivo, puedes usar cosas que tengas en casa, como una alfombra que no resbale, los botes más grandes de productos de limpieza o garrafas de agua y toallas viejas para hacer desplazamientos controlados. Incluso, las sillas pueden usarse como cajones para ejercitar las piernas.

mujer haciendo ejercicio de gimnasio en casa

Adapta la casa al yoga y la meditación

Cada vez hay más personas aficionadas al yoga y a la meditación. Es normal que sea una de las prácticas más recomendadas en estos días de caos emocional, ya que nos puede ayudar a relajarnos y sobrellevar la cuarentena en casa con más ánimo y serenidad.

Tanto si eres alguien principiante o un experto en este tipo de actividades, debes saber que una parte fundamental de la práctica es el ambiente y la decoración. Seguro que has visto en los estudios de yoga y pilates espacios con plantas, velas, esencias, lámparas y una música relajante.

Despeja la habitación

Ojalá todos tuviéramos un espacio para colocar todos los materiales y poder estirarnos cómodamente. Pero somos conscientes de que no todas las casas tienen un gran espacio, y a veces hay que montar las sillas encima de las mesas.

Uno de los factores fundamentales del yoga es el entorno. Por eso, es importante buscar un espacio, aunque sea pequeño, para transformarlo en un rincón relajante. Olvídate de los muebles que te impidan hacer ciertos movimientos o posturas, y busca una luz agradable.

Prepara tu kit de entrenamiento para el gimnasio en casa

Lo bueno de practicar cualquier actividad en casa es que no hace falta un material específico. Aunque existen complementos concretos que nos ayudan con algunas técnicas, no es necesario comprar correas o bloques para realizar los ejercicios básicos en tu salón.

Sería recomendable tener todos los materiales recogidos en una caja o en un baúl, y así no tener que buscarlos cuando quieras meditar o relajarte. Te recomendamos que contenga algunas velas aromáticas y una toalla pequeña. Por supuesto, es importante llevar ropa cómoda, como una sudadera, y estar con calcetines especiales para no resbalarnos o descalzos.

También puedes aprovechar algunos de los objetos de tu casa, como las alfombras del suelo o los cojines del sofá. No es necesario gastar dinero para iniciarte en alguna actividad física, y mucho menos para meditar.

Por supuesto, es necesario que encuentres una zona tranquila, sin demasiados ruidos para poder mantener la mente en blanco.

hombre haciendo yoga en el salon

Pon música ambiental

Para suerte de muchos, la mayoría de las casas ya cuentan con un asistente, como Alexa, para encender las luces o poner música. Así que puedes aprovecharla también para encontrar tu lado zen.

Hacer ejercicio físico no solamente se trata de mover muebles; hay que cuidar los detalles decorativos para que te animen a mantener un hábito a largo plazo. Por ejemplo, es interesante que cuides el orden y la decoración para conseguir una desconexión completa. Seguro que te has visto meditando y pensando en lo desordenada que estaba la estantería de libros. Eso es lo que hay que evitar: las distracciones.

Prueba a poner música especial de yoga o instrumental, enciende una vela u baja la intensidad de las luces.

Divide los espacios para hacer el gimnasio en casa

Aunque, como decíamos antes, muchos salones son pequeños, puedes usar biombos para dividir las zonas mientras hacer deporte. Con tan solo colocar un biombo (muchos tienen bolsillos para guardar objetos), puedes cambiar de espacio en cuestión de minutos.

Y al terminar, tan solo tendrás que plegarlo y colocarlo en una de las esquinas del salón. Incluso puede servirte como elemento decorativo para ocultar el material de deporte que tengas en casa.

Otras opciones para dividir el espacio puede ser una estantería o el sofá. Es posible que vivas en un pequeño apartamento y uses el sofá para dividir la estancia de la cocina. Si es así, ¿por qué no hacerlo también para tu espacio deportivo? Ya no es solo una cuestión de separar ambientes por decoración; tener tu espacio te animará a mantener una rutina y sentirte cómodo en tu propio gimnasio en casa.