Las plataformas vibratorias son todo un clásico de la Teletienda, pero existen gimnasio que también las tienen en sus salas funcionales. Siempre se ha dicho que tiene beneficios relacionados con la rehabilitación y la actividad física, ¿pero es cierto que nos podemos poner en forma sin realizar esfuerzo? ¿Lograremos lucir “tableta” subiéndonos 20 minutos y dejando de la máquina nos remueva hasta las pestañas?

¿Cómo funcionan las plataformas vibratorias?

No son unos aparatos baratos, suelen rondar los 1.000€, por lo que muchos no quieren sumarse a una moda que pintaba ser pasajera. Aunque no lo parezca, existe un amplio mercado de plataformas vibratorias, con distintos modelos y diseños que van modernizándose con el paso de los años. Algunas tienen incluso entrenadores virtuales para guiar al usuario durante los ejercicios.

El funcionamiento es sencillo: te subes a la máquina y activas la intensidad de vibración (20-50 veces por segundo). Según los fabricantes, esas vibraciones provocan que los músculos cercanos a los huesos se contraigan y extiendan, con la ayuda del resto de músculos de forma voluntaria. Esto implica que, acompañándolo de sesiones de entrenamiento fuera de la plataforma, nuestra capacidad atlética mejora de manera limitada.

¿Existen realmente beneficios?

A pesar de que hay estudios que afirman que las plataformas vibratorias pueden mejorar la salud, son muchos los que exageran con sus beneficios.

Realmente, los efectos que produce la máquina perduran en cortos espacios de tiempo, entre 30 segundos y 4 minutos concretamente. Además, hay estudios que no encuentran beneficios destacables como para realizar una inversión de dinero y tiempo. Y, por supuesto, no hay evidencias científicas de que puedan mejorar la densidad ósea ni de que se pierda grasa mágicamente.

Lo que sí debemos tener cuidado es con un abuso de la exposición a la vibración. Nos podríamos dañar la espalda y crear dolores crónicos en los nervios de los músculos. Si no controlamos su uso, podríamos llegar a sufrir lesiones articulares.

No existen caminos mágicos para perder peso o mejorar nuestras capacidades físicas. Practica ejercicio, come saludable y descansa.