¿Sirven los ventiladores para refrescarse cuando hace calor?

Por suerte para muchos, el verano está llegando a su fin y con él se irán las horas de ventilador o aire acondicionado. Es normal llegar de entrenar y querer refrescarte cuanto antes, pero si usas un ventilador eléctrico es posible que no obtengas el beneficio que piensas. De hecho, si estás tratando con un índice de calor más alto, puedes estar poniendo en riesgo tu salud, según sugiere un nuevo estudio.

¿Pueden ser peligrosos los ventiladores?

La investigación, publicada en Annals of Internal Medicine, y realizado por investigadores de la Universidad de Sydney, contó con la participación de 12 jóvenes y los expuso a olas de calor simuladas con dos condiciones diferentes: caliente y seco (una temperatura de 46ºC y 10% de humedad) y más fresco pero más húmedo (una temperatura de 40ºC y 50% de humedad). Se sentaron frente a los ventiladores eléctricos mientras el calor aumentaba.

Después de dos horas, a los participantes se les controló la temperatura central en relación a la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la tasa de sudoración de todo el cuerpo y una medición llamada «tensión térmica», que implica la temperatura rectal.

Los investigadores descubrieron que en condiciones cálidas y húmedas, con un índice de calor de 55ºC, los ventiladores reducían la temperatura central y los valores cardiovasculares. Pero en una condición de índice de calor más bajo de 45ºC y en un ambiente más seco, los ventiladores resultaron perjudiciales en lugar de beneficiosos. En ese caso, la temperatura rectal, la frecuencia cardíaca, la frecuencia de sudoración, la tasa de deshidratación y la sensación general empeoraron. Es decir, los ventiladores hicieron que los participantes tuvieran una temperatura mayor a la que hubieran tenido si no hubieran estado sentados frente a ellos.

Otros posibles inconvenientes de usar un ventiladores incluyen:

Congestión

La circulación de aire de un ventilador puede resecarnos la boca, la nariz y la garganta. Esto podría provocar una sobreproducción de moco, lo que puede causar dolores de cabeza, congestión nasal, dolor de garganta o incluso ronquidos.

Aunque un ventilador no te hará enfermar, puede empeorar los síntomas si ya estás enfermo. Es posible que puedas mejorar la congestión bebiendo más agua y usando un humidificador junto con el ventilador. También se recomienda que el flujo de aire no de directamente hacia nuestra cara.

Alergias

Los ventiladores pueden hacer circular polvo y polen en el aire, lo que puede provocar alergias en algunas personas. El aire de un ventilador puede resecar la piel y los ojos. Hidratar la piel y usar gotas para los ojos calmantes puede ayudar a evitar estos síntomas.

Las propias aspas del ventilador son otra fuente de polvo no deseada. Si inhalas estos alérgenos, podrías experimentar síntomas, como secreción nasal, picazón de garganta, estornudos, ojos llorosos o dificultad para respirar. Se recomienda limpiar el ventilador todos los años, especialmente al inicio del verano cuando lleva muchos meses sin usarse.

Dolores musculares

El aire circulante concentrado puede hacer que los músculos se tensen o tengan calambres. Así que es posible que un ventilador pueda hacer que te despiertes con dolor en los músculos.

Puedes ayudar a disminuir las probabilidades de desarrollar dolores musculares al apuntar el ventilador hacia fuera para que el aire no sople directamente sobre ti. También se pueden probar otras alternativas como programar el ventilador para que se apague a mitad de la noche o usarlo en momentos puntuales para refrescar la habitación.

ventilador de mano para refrescar

Se debe tener en cuenta el nivel de humedad

Se necesita más investigación para determinar por qué (aunque probablemente esté relacionado con la evaporación) y de qué manera el cuerpo maneja la disminución de la temperatura central a través del sudor. Con un nivel más alto de humedad, el cuerpo puede sudar más y el ventilador puede acelerar el proceso de evaporación. Pero en condiciones calurosas y secas, los ventiladores pueden evitar el sudor, y eso hace que la temperatura central siga subiendo.

Aun así, el estudio tiene algunas limitaciones, sobre todo por el pequeño tamaño de la muestra, así como la edad media de los participantes era de 25 años y que solo incluía a hombres sanos. Este dato es importante a tener en cuenta, ya que las personas mayores u obesas tienen normalmente una presión arterial alta o toman ciertos medicamentos. No obstante, podemos utilizar estos hallazgos para aumentar la comodidad cuando estás caliente y sudoroso después del entrenamiento.

Llegar a una habitación con aire acondicionado siempre es una buena opción, pero si eso no es posible, prueba a colocar toallas húmedas y frías, con hielo picado envuelto en el interior si es posible, alrededor del cuello, o mojando los brazos, las piernas y el cuello con agua fría. Esto promueve la evaporación, que es lo que permite que el cuerpo elimine el exceso de calor a un ritmo más rápido. También es más efectivo que beber agua fría.

Otras maneras de refrescarse sin ventilador

Si no quieres utilizar un ventilador, prueba algunas formas alternativas de mantenerte fresco:

  • Utiliza un colchón refrescante. Hay muchos tipos de colchones que aumentan el flujo de aire y alejan el calor del cuerpo. Algunos de estos incorporan tecnologías, como el carbón vegetal, la infusión de gel y el cobre.
  • Usa ropa adecuada. La ropa suelta y suave hecha de algodón, seda o lino puede ayudar a mantenerte fresco. Mantente alejado del poliéster o la licra, ya que pueden promover el calor.
  • Usa cortinas opacas. Mantener el sol fuera de tu habitación puede ayudar a mantenerla más fresca.
  • Tomar un baño caliente. Aunque suene contraproducente, tomar un baño caliente puede ayudarte a refrescarte antes de acostarte. Es mejor bañarse antes pero no inmediatamente antes de acostarse.
  • Mantén la puerta abierta durante el día. Esto ayudará a que el aire se mueva de una habitación a otra.
  • Mantén los filtros de aire. Limpiar y reemplazar el filtro de aire puede mantener tu casa fresca. Debes cambiar los filtros de aire aproximadamente una vez cada 1 o 2 meses para obtener mejores resultados.
  • Utiliza un paño frío. Colocarse un paño frío en la cabeza puede ayudar a mantenerte fresco durante el día, y principalmente por la noche.
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