Imaginemos que vas a por un café, ojeas tu WhatsApp mientras te lo preparan y al volver a por tu bicicleta te encuentras de que te la robaron hace 2 minutos. Quizá no haya que imaginar mucho porque has podido vivir esta situación en tus propias carnes. La preocupación por elegir un candado para tu bicicleta o patinete siempre aparece cuando estás de estreno o has recuperado la que te han robado. Son muy comunes este tipo de robos, pero por suerte existen diferentes tipos de seguridad para que nadie puede aprovecharse de tus pertenencias.

A continuación te enseñamos los diferentes tipos de candados, con sus ventajas y desventajas, para que puedas tener el que mejor se adapte a ti. ¡Se acabó eso de pasar miedo!

¿Cómo elegir correctamente?

El ladrón que vaya a por tu bicicleta o patinete, acudirá con las herramientas adecuadas para derrotar a cualquier candado en 5 minutos. Aun así, esto no significa que todos los candados sean creados de la misma manera. Se enfrentará al infierno cuando tenga que cortar un candado en U de acero endurecido o una cadena con una amoladora angular; así que lo más probable es que ataquen a esos que tienen un cable más barato.

Para saber cuánta seguridad necesitas, debes tener en cuenta tu ubicación y el tiempo que va a estar bloqueada. Tener la bicicleta o el patinete todo el día amarrado en una zona universitaria o en la ciudad hace que aumenten las posibilidades de robo; por lo que se necesita una mayor seguridad. Al igual que si los dejas fuera toda la noche. Mi consejo es que elijas dos candados. Obtendrás alta seguridad a un bajo precio y la paranoia no acabará contigo.

¿Qué tipos de candados existen?

U-Locks y D-Locks

La mayoría de los candados en U necesitan ser derrotados por herramientas eléctricas. Las cerraduras son más pesadas y más caras que la mayoría del resto de candados, pero preferirás el acero endurecido cuando un ladrón intente cortar semejante seguridad con unas tijeras. Los modelos de alta seguridad utilizan pernos dobles, lo que significa que se necesitan dos cortes para abrir la cerradura. Sin duda, es una gran opción para sentirte seguro.

Cadenas

Las cadenas de bloqueo pueden ser tan seguras como las cerraduras en U, siempre que la cadena sea de acero endurecido y el grillete igual de duradero. Sin embargo, una cadena de ferretería unida a un antiguo bloqueo parece estar perdiendo ante los cortadores de candados. Una cadena grande puede bloquear el marco de una bicicleta y las dos ruedas, así que también puede ser una buena opción. Además, suelen estar diseñadas para que te las puedas colgar mientras te trasladas.

Candado plegable

Los candados plegables son una alternativa cada vez más popular frente a las cadenas o el cable. Aportan un fácil transporte, haciendo que no sea un estorbo para los que montan en bicicleta diariamente. Algunos son susceptibles a los cortadores de candado y a los taladros eléctricos, pero el ladrón debería tener muchísimo tiempo para poder robarla. Además, al igual que las cadenas, este tipo te permite bloquear objetos más grandes.

Candados de cable

Sin duda, este es el tipo de cerradura menos seguro, pero el desconocimiento demuestra dos cosas: los ciclistas no son conscientes de lo fácil que se pueden romper y la mayoría prefiere este tipo por su precio y ligereza. Está comprobado que la mayoría de las bicicletas que te roban es porque están bloqueadas por cables o una cadena de ferretería que puede cortar. Esta puede servir como segunda opción (en el caso de que apuestes por dos candados) o si la vas a dejar en una zona muy segura.

¿Cómo coloco bien el candado?

Este es otro punto interesante, te acabas de comprar un candado y no sabes cómo colocarlo. Lo primero es asegurarte de bloquear el bastidor (que es lo más caro), la rueda trasera y la delantera. Estas tres piezas, si no se bloquean, probablemente serán robadas en poco tiempo, así que siempre es mejor fijar ambas ruedas al bastidor con una cadena o cable de bloqueo (o con un candado en U si estás en una zona de alto riesgo).

Deja tu bicicleta o patinete en lugares bien iluminados y nunca dejes el candado cerca del suelo, ya que los ladrones pueden aprovecharse del apalancamiento para abrirlo. Asegúrate de que tu bicicleta no se pueda elevar sobre una señal de tráfico, farola o árbol. Lógicamente, el objeto a lo que lo amarras debe ser más fuerte que tu cerradura. Por último, recuerda siempre el modelo de tu bicicleta por si tuvieras que denunciar un robo en la policía.