¿Para qué sirve la bicicleta reclinada?

¿Para qué sirve la bicicleta reclinada?

Carol Álvarez

¿Odias el deporte, pero te gustaría adoptar este hábito? Es posible que te gustase hacer ejercicio mientras estás tumbado y lees un libro, pero no existe tal cosa para desgracia de muchos. No obstante, puedes echarle un vistazo a la bicicleta reclinada para terminar sudando. No te dejes engañar por su apariencia, una rutina de alta intensidad y con esfuerzo puede ser menos relajante de lo que parece.

¿Qué beneficios aporta la bicicleta reclinada?

Correr sobre una cinta o montar en una bicicleta de spinning puede acentuar dolores en personas con patologías o lesiones. En cambio, este tipo de bici es ideal para hacer un buen entrenamiento indoor sin riesgo a altos impactos.

Si te estás recuperando de una lesión, con esta máquina nos aseguramos un movimiento fácil y el cuidado de las articulaciones durante el proceso de curación. Por eso, no es de extrañar ver a personas con problemas de espalda (estenosis o hernia discal) que no toleran la posición erguida o les resulta complicado subir y bajar de una bicicleta normal. En la bicicleta reclinada, el asiendo es más grande para mayor comodidad y equilibrio. Está muy bien diseñada para adultos mayores.

Tanto si estás usando la máquina para rehabilitación o para ejercitarte, el principal beneficio es la posición ligeramente reclinada. Sin duda, es un alivio en la postura inclinada hacia delante de la bicicleta normal. Aun así, no te vas a librar de seguir trabajando tus piernas y glúteos, aunque sin tensar las caderas y la espalda.
Es perfecta para personas que padecen inflamación de las articulaciones o cualquier tipo de dolor. Podrán entrenar más cantidad de tiempo con menos dolor.

A pesar de todos los beneficios que podamos comentarte, habrá quien defienda que es una máquina de baja intensidad y que no brinda la capacidad de hacer un entrenamiento básico suficiente. Todo dependerá de las exigencias personales y los objetivos que tengas.

La bicicleta estática tradicional hace que adoptemos una postura erguida y permite que nos paremos sobre los pedales durante las “subidas”. Básicamente, estamos haciendo un ejercicio de soporte de peso modificado. En cambio, en la reclinada se elimina este aspecto y aseguramos evitar la presión extra sobre la espalda y las articulaciones. El lado negativo es que no podremos desafiar la fuerza central del abdomen.

¿Cómo usar una bicicleta reclinada?

Así que si no tienes dolor en las articulaciones ni te estás rehabilitando de una lesión, ¿deberías entrenar con esta bicicleta reclinada? Lo cierto es que sí. Si quieres realizar un entrenamiento cardiovascular sobre esta máquina, lo ideal sería realizar un programa de intervalos de alta intensidad. Añadiremos más intensidad que duración para sacarle el mayor partido.

Nosotros hemos pensado en crear un entrenamiento a intervalos en una bicicleta reclinada que tenga unos 20 niveles.

  • Calienta durante 5 minutos en el nivel 7 a 8, pedaleando a 90 rpm
  • Realiza un intervalo de 1 minuto en el nivel 15, pedal a 70-80 rpm
  • Haz una recuperación de 30 segundos en el nivel 1, pedal a 50 rpm
  • Vuelve a hacer un intervalo de 1 minuto en el nivel 15, pedal a 70-80 rpm
  • Recupera 30 segundos en el nivel 1, pedal a 50 rpm
  • Realiza esta secuencia durante 20 minutos y termina con 5 minutos de pedaleo fácil.

Para hacer este entrenamiento más desafiante a medida que avanzas, aumenta el tiempo de intervalos.

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