¿Duermes de lado? Tu mejor aliada es una almohada para las piernas

Si nos gusta dormir de lado, ya sea de forma habitual todas las noches o de forma puntual, es conveniente plantearse la compra de una almohada para dormir de lado. Estas almohadas se colocan en las piernas y son una fuente de beneficios muy infravalorados. Una vez que se prueban, no hay vuelta atrás.

El mercado está lleno de almohadas, desde bebés hasta ancianos e incluso almohadas específicas para dolencias y problemas de salud. Pero hoy vamos a trata un tema que poco a poco va siendo reconocido, pero que sigue siendo un invisible.

Las almohadas para dormir de lado, un gran desconocido, y que está lleno de beneficios tanto a coroto plazo para un sueño profundo y relajante, como a largo plazo, pudiendo incluso evitar las varices y la ciática.

La mejor postura para dormir es…

Dormir de lado, y más concretamente del lado izquierdo favorece los procesos del sistema linfático, es decir, nuestro cerebro puede eliminar mejor y más rápido los excesos de proteínas, vitaminas y grasas. De lo contrario, un mal funcionamiento linfático y podríamos sufrir trastornos neurológicos, e incluso esclerosis múltiple.

A su vez, dormir de lado mejora la digestión, evita la obstrucción de la arteria aorta, mejora el riego sanguíneo, reduce la presión y el dolor en la espalda (sobre todo en la zona lumbar), elimina los molestos ronquidos también conocidos como la apnea obstructiva.

Una pareja durmiendo en una cama

Asimismo, si dormimos de lado y con la boca cerrada, el aire llega a los pulmones con la temperatura y humedad ideal, evitando esa sensación de boca seca que puede desembocar en mal aliento infección de garganta o vías respiratorias, y similares.

Hay estudios que abalan esta protura en embarazadas para favorecer el descanso del feto y aliviar la acidez estomacal. Esta postura nos ayuda a descansar más y mejor, eso se traduce en despertarnos de buen humor y con energía, ya que las interrupciones del sueño, provocan irritación, dolores, mal humor, depresión, pérdida de memoria, agotamiento, sistema inmune debilitado, etc.

¿Por qué es importante usar una almohada para dormir de lado?

Al dormir de lado, sin apoyo entre las piernas, se crea una tensión en la parte baja de la espalda, en las caderas y en la pierna que queda arriba. Al usar ese apoyo, se restablece el confort, se mejora la postura del cuerpo y se duerme más relajado.

Al crear una alineación anatómicamente correcta, dormir de lado con una almohada entre las piernas, es de las posturas más beneficiosas para quienes sufren de lumbago, tienen rigidez muscular, problemas de circulación y varices, padecen de ciática, dolores articulares, etc.

Otra de las claves es evitar que el cuerpo se desplace y se balancee hacia delante o hacia detrás provocando despertares repentinos, rotación de caderas que pueden romperse, caídas de la cama, dolores, crujidos, y similares, sobre todo en personas mayores.

Sabemos que a veces puede ser algo incómodo dormir con algo entre las piernas, o, si nos movemos mucho, esa almohada se pierde y volvemos a sentir presión. Es por esto por lo que muchas marcas traen una especie de correa para ajustar la almohada a nuestras piernas y que no se escape mientras dormimos.

Lo recomendable es usar un apoyo con cada una de nuestras posturas, por ejemplo, si dormimos boca abajo hay que colocar una almohada delgadita en la zona del abdomen para alinear la columna y no crear presión en esa zona. Si dormimos boca arriba, hay que colocar una almohada en la zona de las rodillas (hueco poplíteo).

Beneficios de dormir con una almohada entre las piernas

Aquí no sirve eso de “Si no fuera bueno no se vendería”, porque cuántas cosas hay que no son buenas, o se han demostrado que no funcionan y se siguen vendiendo en los supermercados. Pero en este caso sí que nos beneficia, lo que pasa es que su uso aún está invisibilizado, hasta que lo probemos.

Un hombre en la cmaa con las piernas fuera de la manta

Mejora la circulación sanguínea

Al no tener el descanso de una almohada entre las piernas, podemos despertarnos con hormigueo, extremidades dormidas y dolores en el cuerpo (sobre todo en la espalda) por malas posturas. Al colocar ese accesorio, nuestras piernas descansan sobre una superficie y las piernas tienen una elevación ligera entre ellas, lo que permite la correcta circulación de la sangre por todo el cuerpo.

Elimina la presión de los lumbares y reduce los dolores

Si hacemos uso de este accesorio, aumenta la relajación muscular y se elimina la presión en la zona lumbar y en las caderas, favoreciendo un mejor descanso y eliminando los posibles dolores.

Al no disponer de este apoyo, el fémur y las caderas pueden rotar, haciendo caer hacia delante o hacia detrás cuando intentamos estar en una postura lateral.

Ayuda a personas con anomalías respiratorias

Aquellos que sufren apnea del sueño, un trastorno que relaja y estrecha las vías respiratorias reduciendo el oxígeno en sangre y haciendo que el cerebro se active (efecto reflejo) para despertarnos y no ahogarnos. Al romper el sueño, las vías respiratorias se abren de nuevo. Este proceso se puede repetir entre 3 y 40 veces por hora en una noche.

Las almohadas para dormir de lado, sobre todo las que son en forma de L, ayudan a conseguir una postura correcta manteniendo una respiración fluida en todo momento.

Una mujer durmiendo en una cama con sábanas blancas

Favorece el descanso

Al eliminar la tensión, los dolores y restablecer la circulación sanguínea, el descanso es más profundo y duradero alcanzando la fase REM y pudiendo dormir mínimo 6 horas sin interrupciones (salvo que haya interrupciones ajenas a nosotros como perros ladrando, el camión de la basura, sirenas de policías, el calor, la lluvia o el viento, etc.). Tener un buen descanso propicia la buena salud mental y física, además nos ayuda a afrontar cada día con mejor humor y más energía física y mental.

¿Cómo se coloca la almohada entre las piernas?

Hay decenas de tipos de almohadas para colocar entre las piernas. Están las que cubren de cadera a tobillos, y las hay que llegan hasta las rodillas y también están aquellas almohadas que solo cubren parte de la pelvis y el fémur, y las más famosas son las que tienen forma de L.

Estas última nos recogen desde la cabeza hasta los pies y nos ayudan a dormir en posición lateral y fetal de forma cómoda, con la columna recta, la espalda descansada y la cadera equilibrada gracias a que la pierna descansa sobre la almohada sin molestar a la pierna que queda por debajo impidiendo la correcta circulación.

Las hay de diferentes tipos de rigidez. Aquí entra en juego nuestro gusto personal y las dolencias previa recomendación de un especialista, ya sea fisioterapeuta o traumatólogo, por ejemplo. Nos colocamos de lado en la cama y ponemos la almohada entre nuestras piernas, ajustamos la cinta y nos arropamos a nuestro gusto.