7 posturas de yoga para hacer en la playa

7 posturas de yoga para hacer en la playa

Carol Álvarez

El yoga y la arena parecen tener muchas cosas en común. Además del bienestar emocional que puede aportar el ejercicio físico al aire libre, el yoga en la playa tiene muchas ventajas.

Tanto los principiantes como los más experimentados pueden disfrutar de sesiones de yoga sobre la arena. Además, hay muchas posturas y asanas que pueden lucirse en fotos con un atardecer de fondo.

Beneficios del yoga en la playa

El yoga en la playa no solo suena idílico y te hace sentir como si estuvieras de vacaciones, sino que también se ha demostrado que mejora el bienestar físico y mental. Llevar la práctica a la playa puede ayudarnos a afrontar un nuevo desafío, proteger el cuerpo, conectarnos con la naturaleza y sentirnos mejor con la vida.

Algunas de las ventajas de practicar yoga en la playa son:

  • Profundizar la relajación. Hacer ejercicio al aire libre puede tener efectos extremadamente positivos sobre el sistema nervioso. Las experiencias sensoriales de los sonidos del océano, la relajante brisa del océano y el canto de algunos pájaros pacíficos pueden ayudar a relajarnos y profundizar poses como la pose del niño o la pose del guerrero. Además, la brisa marina ayuda a refrescarnos después de una sesión vigorosa.
  • Conectar con la naturaleza. A veces, olvidamos esto porque preferimos estar acurrucados debajo de una manta frente al televisor que contra un árbol robusto y agradable en el bosque. Sentir la hierba bajo los dedos de los pies, la arena en los pies y el aire fresco en la piel nos devuelve a nuestras raíces evolutivas y puede ayudarte a sentirte conectado a tierra en tu práctica de yoga.
  • Respirar aire del mar. El cuerpo puede absorber oxígeno más fácilmente gracias a los iones negativos que están presentes en el aire del océano. Estos iones negativos pueden ayudar a aumentar naturalmente la serotonina, lo que puede ayudar a sentirnos más relajados y felices. La sal también tiene propiedades antibacterianas. Esto significa que ayudará a recuperarnos más rápido de cualquier infección o bacteria que podamos haber contraído.
  • Vitamina D. Cualquier ejercicio que hagamos al aire libre nos dará un gran impulso de vitamina D, incluso en un día nublado. La vitamina D es esencial para regular el calcio y el fosfato en el cuerpo. Necesitamos mucha de esta vitamina para sentirnos felices y saludables. La falta de vitamina D está asociada con enfermedades autoinmunes. La vitamina D puede ayudar a mantener los huesos y los músculos sanos, lo cual es una parte importante de la rutina de ejercicios de cualquier yogui.
  • Apoyarse en arena. Aunque apoyarse en la arena puede agregar un pequeño desafío a la práctica, también obtendremos el beneficio relajado de tener un suave cojín de apoyo debajo de nosotros. Esto también ayudará a aguantar las caderas y el trasero. Es posible que deseemos probar algunas poses más desafiantes en la playa porque no tendremos que preocuparnos por caer sobre un suelo de madera dura.
  • poses de yoga en la playa

    Consejos

    • Elección de la hora. Para practicar yoga en la playa, es recomendable hacerlo a primera o última hora del día. Es el momento en el que hay una mayor tranquilidad y puedes concentrarte fácilmente. Además, es probable que encuentres una mayor quietud en el entorno y la arena esté más regular. Si tienes la suerte de poder presenciar el amanecer, o la puesta de sol, considérate privilegiado y despierta el agradecimiento.
    • Elección del lugar. Intenta encontrar una playa alejada, tranquila, que te permita descubrir el entorno. En cuanto más salvaje sea el lugar, más te sentirás parte de la naturaleza. Si en un lugar que ya conoces, es posible que te desconcentres con pensamientos, recuerdos o vivencias pasadas. Permítete descubrir nuevos parajes.
    • Arena llana. Antes de dar comienzo a la práctica, allana la arena para que sea más fácil realizar las asanas. De este modo estarás más estable y no entorpecerá las posturas de equilibrio.
    • ¿Esterilla? El llevar esterilla, o no, es una opción personal. Nosotros te aconsejamos que te descalces y sientas la arena bajo tus pies. Es una manera de estimular las terminaciones nerviosas de las plantas y disfrutar de sensaciones placenteras.
    • Ropa cómoda. Utiliza ropa cómoda y si el clima lo permite ve lo más descubierto posible. De este modo no estarás pensando en otras cosas más allá de la comodidad del momento, lo natural que resulta el contacto con la arena y lo salvaje de la experiencia.

    Posturas de yoga en la playa

    Algunas de estas poses de yoga no solo benefician tu cuerpo, sino que también pueden lucir espectaculares en fotos.

    Postura del mono (Hanumanasana)

    Si estamos realmente abiertos a esta postura, la arena es una excelente superficie para practicar deslizar los pies hacia adelante y hacia atrás simultáneamente. Normalmente, quienes logran el spagat lo practican con uno o dos pies sobre mantas.

    La superficie de la arena también se puede construir en un montículo para apoyar los isquiotibiales y las piernas si la postura completa no es del todo alcanzable.

    Postura del héroe (Virasana)

    La arena es especialmente buena para dar a las rodillas un poco de suavidad como una manta en esta postura. La arena también se puede construir en un pequeño montículo debajo de los isquiones para levantar las caderas, tal como lo haría un bloque o una manta.

    Además, para sputa Virasana (o la versión reclinada de esta postura) también podemos construir un montículo de arena para apoyar la espalda.

    Parada de cabeza (Sirsasana)

    La arena suave es tan indulgente en la coronilla de la cabeza. Simplemente construiremos uno pequeño montículo, colocaremos la cabeza y las nalgas hacia arriba. La vista de una escena de playa al revés es aún más hermosa.

    No obstante, debemos estar seguros de que la superficie sea bastante plana y no inclinada, como la pendiente cerca de la orilla del agua. Es posible que sea húmeda, así que lo tendremos en cuenta para cuando apoyemos la cabeza.

    Pose de ángulo lateral extendido (Utthita Parsvakonasana)

    La arena es un excelente apoyo para anclar los pies, al igual que una estera de yoga antideslizante, y también es una superficie fácil para permitir la extensión o el avance del pie delantero, en caso de que la pose necesite profundizar un poco más.

    Además, intentaremos jalar isométricamente los pies uno hacia el otro sobre la arena; añadiremos otra dimensión de resistencia. Si por lo general preferimos un bloque para apoyar la mano inferior en el suelo, podemos construir un montículo de arena a la altura que prefiramos: solo cogeremos la arena y la amontonaremos hasta alcanzar la altura adecuada.

    Postura del cadaver (Savasana)

    Con esta postura de yoga en la playa conseguiremos sumergir completamente la conciencia en los sonidos suaves y relajantes de la playa. Cerraremos los ojos y escanearemos el cuerpo para ayudar a liberar cualquier tensión persistente a la que nos estemos aferrando. Dejaremos que el agua cristalina nos aliente a despejar la mente de la charla persistente y nos permitiremos caer en el momento presente, libre de preocupaciones sobre lo que puede deparar el futuro.

    Respiraremos profundamente por la nariz, manteniendo la parte superior de la inhalación. Luego, exhalaremos lentamente, suspirando por la boca y relajándonos en la arena.

    Zancada baja (Anjaneyasana)

    Si normalmente usamos bloques para levantar los brazos y el pecho, usaremos los montículos de arena, nuevamente, los pondremos a la altura que prefiramos. Y, ya sea que prefiramos una zancada baja (con la rodilla en el suelo) o pasar a la asana Anjanaya, la arena es un apoyo maravilloso para suavizar la presión de la rodilla.

    Permitiremos que el pecho esté abierto en una zancada baja mientras mantiene la fuerza en la parte inferior del cuerpo. Respiraremos profundamente y nos sentaremos cómodos.

    Postura del camello (Ustrasana)

    La postura del camello es otra asana que es ideal para la playa porque cualquier molestia que normalmente sintamos en las rodillas aquí se soluciona con el suave apoyo de la arena debajo de ti.

    Las propiedades que abren profundamente el corazón de ustrasana pueden despertar una emoción cruda mientras nos hundimos en esta flexión hacia atrás. Permitiremos que el resplandor del sol, la compasión infinita del océano y el apoyo eterno de la arena debajo nos sostenga mientras permitiremos que esos sentimientos emerjan a través del corazón.

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