Tan solo necesitas pisar la sala de musculación de un gimnasio y preguntar «¿cuál es el mejor ejercicio para los deltoides traseros?», para que la mayoría te digan que debes hacer el vuelo inverso. El vuelo inverso sentado es el ejercicio más común utilizado para trabajar intensamente los deltoides traseros. Y tiene sentido, ya que porque el movimiento de marcha atrás hace el trabajo perfecto de aislar los deltoides traseros; no obstante, no es el ejercicio más óptimo.

El vuelo inverso con mancuernas sentado sufre de un par de fallos significativos y en el entrenamiento, el ejercicio no coincide con la curva de fuerza muscular. La curva de fuerza de los deltoides en ejercicios de aislamiento tiene forma de campana. Esto significa que eres más fuerte en el punto medio y más débil en el rango inicial y final.
El perfil de resistencia del vuelo inverso con mancuernas significa que la carga es más pesada en la parte superior y más ligera en la parte inferior, porque la torsión mecánica requerida para levantar la carga es mayor cuanto más lejos del cuerpo se mueve el brazo. En la parte inferior de la elevación, el brazo está a tu lado. En la parte superior está a tu lado.

Este ejercicio no coincide con el perfil del músculo y, por lo tanto, no lo está desafiando por completo en todo el levantamiento. Sin embargo, es muy fácil en la parte inferior y un total destruidor en la parte superior del movimiento. El músculo solo se ve desafiado en una pequeña parte del rango y el peso que puedes usar está limitado.

Mejora tus vuelos

Para solucionar este problema tan solo tienes que hacer algo realmente simple. Ponte tumbado de lado para hacer el vuelo inverso con mancuerna. Al manipular la posición del cuerpo, puedes crear un ejercicio que coincida con el perfil de fuerza del deltoides trasero y aportar un desafío correcto en todo el rango de movimiento.

Al tumbarte de lado en el banco cuando realizas el levantamiento, puedes crear un perfil de resistencia en el que el levantamiento coincide estrechamente con la capacidad del músculo. Gracias a tu posición, el brazo que realiza la palanca es muy pequeño al empezar y aumenta a medida que avanza a través del rango medio antes de caer al final.

Esto es perfecto y significa que los deltoides traseros se estimulan en cada centímetro de cada repetición. Y ya sabes: más estímulo equivale a mayores ganancias.