Seguro que, en muchas ocasiones, has decidido iniciarte en la práctica del yoga. Sin embargo, se te ha complicado al querer hacerlo en casa y no poder cumplir con el propósito. No te preocupes porque, a continuación, te damos unos sencillos trucos para que logres mantener el hábito.

Siempre que decidamos empezar a practicar alguna disciplina o rutina deportiva en casa, debemos saber que se nos presentarán ciertas dificultades. Muchas veces nos concienciamos de que lo haremos, sin embargo, tenemos tantas cosas que hacer que no encontramos el momento. Es normal que esto ocurra, ya que a lo largo del día debemos atender muchos asuntos profesionales y personales. No obstante, hay algunas ideas que puedes integrar para lograr el éxito de la práctica los días establecidos.

Trucos para ser constante con el yoga en casa

Es una prioridad, no una obligación

Está bien que te marques unos objetivos y tengas todo el ánimo de cumplirlos. Pero es necesario que seas consciente de que quizá algún día no puedas llevar a cabo el ejercicio. Si eres capaz de perdonarte los días que no puedas hacerlo, es probable que encuentres un mayor placer los días que sí lo cumples. Es entonces cuando esa sensación de bienestar y compasión, te ayudará a adaptar tu horario de manera que puedas hacerlo todo, aunque sea modificando los ejercicios o el tiempo que habías previsto para el yoga.

Expectativas realistas

No pretendas de buenas a primeras, practicar yoga y meditación los siete días de la semana, porque es casi seguro que, el no poder cumplirlo, te cree frustración. Intenta planificarte 3 o 4 días por semana. De esta forma, si un día no puedes, tienes la opción de cambiarlo y acabar cumpliendo con lo establecido.

Ten claras tus razones

Es aconsejable que sepas de antemano por qué vas a empezar a practicar yoga. Si no sabes cuáles son tus objetivos, probablemente desistas antes de tiempo. Por ello, determina los motivos por los que empiezas y, cuando lleves un tiempo practicando, vuelve a reflexionar sobre lo que te está aportando. De esta manera, encontrarás el sentido a lo que haces y podrás ser más constante.

Refléjalo en el calendario

Está bien que, una vez sepas cuántos días dedicarás a tu práctica y los objetivos que persigues, marques los días en el calendario. Como si se tratase de una actividad programada en el gimnasio. Sin embargo, con la suerte de poder modificarlo en caso de ser necesario.