Es natural que no todos los días entrenes como si no hubiese un mañana, de hecho es hasta necesario. ¿Pero qué ocurre cuando llevamos meses yendo al gimnasio y no notamos resultados? Quizá debas plantearte si realmente estás entrenando lo suficiente, dentro de tus posibilidades y capacidades.

Todo dependerá de qué objetivo tengas: si quieres perder peso, ganar fuerza o correr una maratón. El cuerpo evoluciona por estímulos que le das, así que analizamos 4 señales de que no entrenas como deberías.

Puedes hablar y correr

Ir a entrenar no tiene que ser una penitencia en silencio, pero tampoco puede hacerte mantener el mismo tono de conversación que si estás sentado en una terraza. Siempre hemos escuchado que tu ritmo de carrera es aquel que te permite mantener una conversación fluida con tu compañero, ¿pero qué ocurre cuando entrenamos a alta intensidad?

Efectivamente, variar de entrenamientos te hará conseguir tu objetivo. Si eres capaz de terminar las frases cuando estás haciendo series de velocidad, enhorabuena porque tienes que ser familia de Usain Bolt. Métele caña a los entrenamientos y haz un par de entrenamientos de alta intensidad en la semana.

No evolucionas en fuerza

Si llevas más de un mes entrenando fuerza, deberías empezar a notar resultados. En cambio, hay muchas personas que se pasan los meses ejercitándose con un peso inferior al que pueden levantar o realizando pocas repeticiones. Vuelvo a sugerir: añade intensidad. No se trata de levantar 80 kilos de golpe, pero aumenta gradualmente el peso cada 2 semanas para que veas evolución.

Es todo demasiado fácil

Este problema es bastante común. Si sientes que todos o muchos de los ejercicio que realizas son demasiado fáciles, tienes un problema. En el momento que no sientes obstáculos en tu entrenamiento, es señal de que debes aumentar tu intensidad porque tu cuerpo se ha acostumbrado al estímulo.

Para conocer cómo de fácil te resultan los entrenamiento, juega a valorarlo en una escala del 1 al 10. El uno será similar a estar tirado en la cama y el 10 será un sprint. Los días que quieras entrenar moderado, tu sesión debe estar situada entre el 5 y el 7; y los días cañeros no deberían bajar del 8.

Te aburres

Es normal que si no notas resultados o todo te parece fácil, entrenar te empiece a resultar aburrido. Si es así, no demores más tiempo y busca otro tipo de entrenamiento o desafío.Ponte metas a corto plazo y ve lográndolas. Por ejemplo, yo me propuse: subir la cuerda, hacer saltos a cajón de 60 cm, lograr las monkey bars y hacer invertidos.

Desafíate a ti mismo para mantener encendida la llama del entrenamiento.