Hace unos días te dimos 7 consejos para evitar estancarte cuando estás entrenando, pero quizá lo que te haga falta es huir del aburrimiento. Realizar durante mucho tiempo la misma rutina, te aburrirá. Al principio verás resultados y te encantará ir a entrenar, pero con el paso de las semanas la monotonía se apoderará de ti y será momento de introducir cambios.

¡Ojo! No te estoy diciendo que tengas que cambiar de rutina constantemente o que no repitas un mismo entrenamiento varias veces; debes aprender a mejorar tu rendimiento, y para ello será importante que midas tus cambios cada semana.
Entrenar instintivamente puede ser interesante para días en los que descansas de forma activa, pero si quieres resultados, lo mejor es que hagas los entrenamientos que seguramente “no te gusten”.

Cambia tu frecuencia de entrenamiento

Entrenar siempre a la misma hora es ventajoso para habituar al cuerpo a una rutina.Si te cuesta madrugar, las primeras semanas te será un infierno levantarte para salir a entrenar, pero cuando lo tengas como hábito no te costará nada.
El problema es que psicológicamente puede afectar cuando siempre realizas el mismo horario todas las semanas. De forma física no vas a experimentar cambios drásticos, pero con cambiar el orden de la rutina o las horas de entrenamiento, saldrás de esa monotonía y lo volverás a vivir con emoción.

También ocurre algo parecido con la frecuencia semanal a la que entrenamos un músculo. Si estás entrenando cada grupo muscular una vez a la semana, en el momento que le añadas más sesiones a un volumen bajo, los cambios aparecerán. Al igual ocurre al revés, si estás entrenando unas dos o tres veces cada músculo, al reducir la frecuencia tendrás resultados similares y no te quemarás mentalmente.

Cambia tu objetivo

¿Cuánto tiempo llevas con el mismo objetivo? ¿Quieres perder peso, ganar fuerza, aumentar masa muscular? Es genial tener una meta, pero si tan solo te ciñes a ella, te estancarás. El cuerpo se adapta los estímulos del entrenamiento, y una vez que lo hace, comienza a girar las “ruedas” del cambio.

Así que si has estado a dieta durante meses, establece unas calorías de mantenimiento durante un par de meses y sigue dándole caña al entrenamiento. Incluso si te sientes un poco “gordo” o no muy “en forma”, sería perfecto añadir entrenamientos de HIIT o ejercicios de agilidad para despertar por completo tu metabolismo.

Cambia los rangos de repeticiones

¿Cómo suelen ser tus series y repeticiones? ¿Eres de los que entrena pesado a 4-5 repeticiones o prefieres un peso más ligero a unas 10-12 repeticiones?

No importa cuál sea tu hábito, lo vas a tener que cambiar. Las repeticiones más altas suelen ser mejores para desarrollar masa muscular; mientras que las repeticiones más bajas y con pesos más pesados, ​​son perfectos para crear fuerza.
Si estás aburrido de siempre lo mismo y no notas cambios, vas a tener que cambiar el rango de repeticiones y los pesos con los que entrenas.

Ten en cuenta que cuando cambias el rango, tu cuerpo tendrá una demanda metabólica diferente, así que debes cuidar la alimentación acorde al entrenamiento.