Saltar a la comba es uno de los mejores ejercicios aeróbicos que existen para mantener nuestra resistencia, agilidad, coordinación e, incluso, para quemar hasta 700 calorías en una hora. Evidentemente, es muy difícil aguantar una hora dando saltitos (sobre todo para tus gemelos), pero te voy a enseñar una rutina de 30 minutos que se te pasará volando.

Ya sabéis que me encantan los entrenamientos de HIIT para darlo todo en muy poco tiempo. Para no cansarnos (además de perder la técnica) de estar 5 minutos saltando sin parar, te propongo una sesión en la que intercalaremos un minuto de salto de comba con ejercicios funcionales. Es decir, el descanso entre minuto de comba y comba, será un descanso activo que nos permita recuperarnos sin bajar las pulsaciones.

Rutina de entrenamiento de 30 minutos

La sesión sería así:

  • 1 minuto de salto
  • 30 segundos de sentadillas
  • 1 minuto de salto
  • 30 segundos de flexiones
  • 1 minuto de salto
  • 30 segundos de sentadillas
  • 1 minuto de salto
  • 30 segundos de plancha
  • 1 minuto de descanso total

Este circuito habría que repetirlo 4 veces, para hacer un total de 5 vueltas.

Los ejercicios puedes cambiarlos según las rondas, si te apetece que no sea tan monótono. Añade zancadas, sentadillas de sumo, pasos de oso, swing con kettlebell, ejercicio de pecho con TRX, dominadas… Cualquier ejercicio que implique el trabajo de varios grupos musculares a la vez será bienvenido.
Evita hacer curl de bíceps, por ejemplo, porque llegarás saturado para volver a darle caña a la comba y no estarás manteniendo las pulsaciones arriba.

Te recordamos también cuáles son los errores más comunes que nos ocurren cuando saltamos a la comba. Si eres un principiante, no te preocupes por liarte con la cuerda y los saltos. La práctica es la única que te hará mejorar, así que olvídate de pensar “yo esto no puedo hacerlo porque no sé saltar”. Si no sabes, aprendes, ¡hazme caso!