Cada vez es más frecuente escuchar a una gran cantidad de personas hablar de los grandes beneficios que les aporta el yoga. Y es que esta disciplina, además de resultar muy positiva para la salud física y mental, tiene muchas opciones para dar con la que más se ajusta a nuestras necesidades. ¿Conoces el Hot Yoga?

El yoga es una actividad que va mucho más allá del momento de la práctica. Y es que es un auténtico estilo de vida que promueve la necesidad de cuidar nuestro cuerpo y hallar el equilibrio interno. Este descubrimiento pasa por una correcta alimentación, unos hábitos en la práctica, meditación, ejercicios de respiración y la comodidad del día a día. No es de extrañar que muchas personas, encuentren un camino que les conduce hacia el equilibrio mente- cuerpo- espíritu y se establezca una relación para toda la vida.

A menudo hablamos de diferentes vertientes del yoga, como el Hatha, Kundalini o Bikram. Hoy te hablamos del Hot Yoga, un estilo con grandes aportaciones positivas para nuestro cuerpo, mente y espíritu.

¿Qué es el Hot Yoga?

La práctica del Hot Yoga, se lleva a cabo en base a una serie de posturas seleccionadas para aportar la mayor cantidad de beneficios a nuestro cuerpo. Además, como añadido, utiliza el poder terapéutico del calor para calentar los músculos, desintoxicar y establecer una limpieza de nuestro organismo al eliminar toxinas. Esto se debe a que se practica en una sala acondicionada para ello, con una temperatura de entre 40 y 42 grados. Aunque al principio resulta un entrenamiento muy duro, es muy positivo para el organismo. Quienes lo practican aseguran entrar en el infierno para, posteriormente, salir en las nubes. Desde luego, resulta un reto que merece la pena comprobar, si es que eres un aventurero dentro de este estilo de vida.

Diferencias entre el Bikram Yoga y el Hot Yoga

Aunque a priori ambas prácticas resultan similares, reside una diferencia entre ambas. En las dos modalidades se efectúan 2 ejercicios de respiración y 26 asanas. Éstas se dividen en el trabajo de equilibrio de pie, y asanas sentados que integra algunos estiramientos finales. Tanto en el Hot como en el Bikram, las sesiones suelen durar entre 60 y 90 minutos.

La principal diferencia que existe entre ambos es que en el Bikram Yoga, las posturas están estratégicamente seleccionadas y la secuencia es siempre una específica. En el caso del Hot yoga, resulta más variable, ya que se trabajan diferentes asanas y en función del instructor se pueden realizarse unas u otras.

De este modo, mientras que el Bikram tiene una secuencia de 26 asanas específicas, el Hot puede variar en función de las circunstancias.