La gran mayoría de personas que se apuntan al gimnasio quieren obtener el máximo resultado con el mínimo esfuerzo o tiempo. Si eres de los que frecuenta las clases colectivas más duras del gimnasio, te habrás fijado en que pocos deciden repetir. Parece que el esfuerzo y el sudor está pasado de moda.

Hoy pretendo descubrirte algunas verdades y mentiras de los entrenamientos de alta intensidad, pero para ello es necesario que conozcas cómo surge este tipo de entrenamiento.

El origen del entrenamiento de alta intensidad

Arthur Jones y Ellington Darden fueron los creadores de Nautilus y el método HIT (entrenamiento de alta intensidad). El HIT empezó anunciándose en revistas como un artículo de información, y ya vemos que en la actualidad hay muchas empresas que aprovechan este espacio para vender suplementos. Aunque la realidad es que Jones tan solo quería proporcionar información sobre cómo ejercitarse correctamente.

HIT tiene un enganche bastante fuerte: ¿para qué vamos a entrenar durante mucho tiempo cuándo puedes lograr el mismo resultado en periodos más cortos? Quizás para cualquier mortal, este tipo de rutina puede funcionar, ¿pero cuántos deportistas olímpicos lo practican? Es decir, ese tipo de deportistas destacas sobre otros competidores por diferencias bastante pequeñas; así que hay que saber diferenciar entre el acondicionamiento, la técnica y la fuerza.

¿El HIT sirve para el entrenamiento de fuerza o la hipertrofia?

Uno de los mayores problemas que todavía engaña en cuanto a la forma física es la falta de distinción entre tamaño y fuerza. Algunos siguen pensando con la mentalidad del culturismo creada en la época de los 70, donde se pensaba que el volumen de un músculo es la correlación directa con su fuerza.

El HIT suele obligar a las personas a no ir solamente hasta el fallo muscular, que es beneficioso para el crecimiento, pero que existen muchas otras técnicas de alta intensidad como las series en negativo.
Un estudio de 1963, realizado por Richard Berger, asegura que las cargas demasiado pesadas o demasiado livianas no favorecen al aumento de la fuerza. Concluyo que entrenar con un gran peso no permite realizar un número óptimo de repeticiones necesarias para aumentar la fuerza. Al igual que entrenar con pesos ligeros y muchas repeticiones tan solo aporta un estímulo débil que no logra mejorar significativamente la fuerza máxima.

El problema de cualquier programa de entrenamiento es que al principio sostiene muchísimo resultados y luego se detiene. Dan John asegura que todo funciona, “pero durante unas 6 semanas”. Seguramente hayas notado un aumento del tamaño muscular al principio, pero con el paso del tiempo se ralentiza el crecimiento se detendrá. Y es normal.

Creo que el incremento inicial se debe a que el cuerpo está entrando en un proceso de super compensación después de un sobreentrenamiento. Podríamos decir que la fuerza puede empezar a aparecer tres semanas después de empezar el entrenamiento, y que puedes alcanzar el máximo dependiendo de lo fatigado que esté tu cuerpo. Así que si queremos centrarnos en la hipertrofia,el HIT no logrará mantener el crecimiento a largo plazo.