Si eres de los que practica deporte de manera usual, seguro que alguna vez te has cuestionado si la hora de entrenar influirá en los resultados. A lo mejor, por motivos ajenos, has tenido que cambiar tu entrenamiento de la mañana a la tarde y has notado cambios. Es posible, sí. Tu cuerpo a primera hora de la mañana no se encuentra con el mismo nivel de hormonas que al final del día.

Te contamos qué franja horaria es la ideal para entrenar.

¿Qué influye en mi entrenamiento?

Debemos partir de la base de que hacer deporte es saludable, sea la hora que sea. Aunque la ciencia avale que por la mañana o por la tarde sea la hora perfecta; no debemos acogernos a eso como un clavo ardiendo y decir “ah, pues yo no tengo tiempo por las tardes… así que no entreno“. ERROR. Notarás resultados en tu entrenamiento si eres constante y te esfuerzas, la franja horaria será un extra en todo esto.

Existen varios factores que influyen personalmente en cada persona:

Factores hormonales

Nuestro cuerpo cuenta con dos hormonas que forman parte del ritmo circadiano: la testosterona y el cortisol. Por la mañana, los niveles de cortisol suelen estar más elevados que por la tarde; en cambio, los niveles de testosterona, por la mañana, son menos intensos. Está relación es inversamente proporcional y aquí reside la resolución al drama.

La testosterona está relacionada con el crecimiento del metabolismo basal, por lo que se recomienda que si quieres adelgazar, entrenes mejor por la tarde. Si además te encuentras en época o zona de frío, el gasto energético será mayor porque tu cuerpo tratará de mantenerse en calor. Eso sí, esto no quiere decir que si entrenas por la mañana no adelgaces o estés perdiendo tu tiempo. Tan solo ten en cuenta este factor si tienes la posibilidad de elegir tu hora.

Para que entiendas para qué sirve cada hormona:

  • La testosterona es una hormona anabólica que ayuda a construir músculo.
  • El cortisol es una hormona catabólica que limita el crecimiento muscular. Suele aumenta en momentos de estrés o sobreentrenamiento.

Factores climáticos

Como te decíamos antes, el clima también influye, no es lo mismo entrenar en invierno que en verano. En caso de entrenar en verano o en zonas de calor, es obligatorio evitar la franja horaria de las 12h y las 15h. No se trata de un tema hormonal, sino de tu salud y tu riesgo al entrenar al aire libre cuando el sol pega más fuerte. En caso de solo poder entrenar en esas horas, lo único recomendable sería un gimnasio.

Sin embargo, en invierno es ideal entrenar en las horas prohibidas en verano. Con un clima frío, entrenar recién levantado no será la mejor opción, puesto que cuando dormimos la temperatura del cuerpo baja. A nuestro cuerpo le costará más tener una temperatura elevada. No te olvides de realizar un buen calentamiento en caso de elegir la primera franja de la mañana. Además puedes usar ropa específica que te ayude a entrar y mantener el calor, como la térmica.

Tu estilo de vida

Cada persona tiene un ritmo de vida muy diferente influenciado por el trabajo, las clases, las comidas, las cargas familiares o las tareas de casa. Lo perfecto sería entrenar cuando más enérgicos nos encontrásemos física y psicológicamente, dormir 8 horas por las noches y comer 5 veces al día, ¿verdad?. Pero ya sabemos, en la mayoría de casos es inviable.

Entrena siempre cuando mejor puedas adaptarlo a tu estilo de vida, pero no rescindas del deporte. Realizar una actividad física te ayudará a descansar mejor, ser positivo, controlar tu ritmo circadiano, mantenerte en un peso saludable y reducir el estrés. Además nuestro organismo es inteligente y se adapta a las circunstancias personales.

Además tenemos que tener en cuenta que existen personas diurnas y nocturnas. Los diurnos suelen tener una buena capacidad física y psicológica por las mañanas, pero por la tarde empiezan a decaer. Con los nocturnos pasa al contrario, prefieren no levantarse pronto y rendir mejor por la tarde/noche. Por lo que tendremos que tener en cuenta también cuándo tenemos mayores picos de energía y aprovecharla.

Entonces, ¿elijo la mañana, la tarde o la noche?

Estamos de acuerdo que entrenar a primera hora de la mañana nos aporta una sensación revitalizante. Nos hará despertar antes y mantenernos activos desde primera hora de la mañana gracias a la segregación de endorfinas.

Como sabéis, hacer deporte nos acelera el metabolismo basal y aumenta el gasto de calorías cuando estamos en reposo. Por lo que entrenar a primera hora puede ayudar a aquellos que quieren perder peso, ya que gastarán más energía durante el día. De igual manera, el metabolismo basal se incrementa si somos frecuentes en la realización de deporte a cualquier hora del día.

Como comentábamos antes, los niveles de testosterona son mayores por la tarde. Además, por la tarde estamos más activos y con más fuerzas para afrontar alta intensidad. Muchas personas deciden entrenar a la salida del trabajo o las clases, por eso verás los gimnasios llenos a partir de las 7 de la tarde.

La noche suele ser una franja horaria poco común para entrenar, aunque es una práctica mágica si la realizamos al aire libre. No te olvides de ir correctamente visible y con ropa de abrigo si hace frío. No son muchos los que eligen entrenar por la noche, puesto que cabe la posibilidad de activar nuestro cuerpo y que nos cueste conciliar el sueño.

Elijas la hora que elijas, lo importante es crear un hábito y realizarlo siempre sobre la misma hora. Acostumbra a tu cuerpo a entrenar y dalo todo en cada sesión.