Hace unos días, te hablábamos de la práctica del Barefoot. Esa disciplina que se basa en los beneficios de correr descalzo. Sus ventajas son muchas para el trabajo físico, sin embargo, presenta algunos inconvenientes. Te contamos todo lo que debes saber para que puedas decidir si te atreves a probarlo.
Barefoot, una práctica controvertida
El Barefoot tiene una gran cantidad de aportaciones novedosas para nuestro cuerpo. En primer lugar, y a pesar de lo que pueda parecer, resulta menos agresivo para nuestras articulaciones. Es cierto que el hecho de correr sin zapatillas ya resulta llamativo de por sí. Pero los principios del Barefoot defienden la naturaleza en el movimiento de las articulaciones; así como el trabajo de una parte de la musculatura que, con calzado, resulta imposible ejercitar. Además, estudios han demostrado las diferencias en la pisada de corredores que utilizan zapatillas y los que no. Y es que los corredores que usan calzado, presentan la pisada a través del talón. Por otro lado, aquellos que corren descalzos la inician con los metatarsos, infinitamente más beneficioso que en el caso anterior.

A pesar de los beneficios del Barefoot, es fundamental tener en cuenta sus inconvenientes. Aquí encontrarás los datos más relevantes sobre esta técnica de carrera.
Inconvenientes del Barefoot
Sin embargo, existen una serie de desventajas que también conviene conocer antes de empezar la carrera descalzos. Si no tenemos los pies preparados para el contacto directo con el suelo, puede provocarnos heridas, ampollas o rozaduras. Por ello es muy recomendable un proceso previo de adaptación; además de buscar una superficie sobre la que nos sintamos seguros, como arena, hierba o un pavimento en buenas condiciones de seguridad e higiene.
Asimismo, es probable que en el proceso de adaptación sintamos cómo se resienten nuestros gemelos. Esto sucederá hasta que nos acostumbremos a la nueva amortiguación. Si lo piensas bien, seguro que recuerdas cómo alguna vez has sentido dolor en los gemelos cuando has cambiado de calzado. Para quienes estén considerando esta adaptación, es importante informarse sobre los pros y contras de correr descalzo.
Si bien una de las ventajas del Barefoot es la prevención de lesiones a largo plazo, a corto es probable sufrir molestias en el tendón de Aquiles, así como en las plantas del pie. Por ejemplo, la tendinitis de Aquiles puede ser una de las consecuencias si no se realiza una transición adecuada hacia esta técnica. Además, se pueden presentar ampollas, sobrecarga muscular y, en algunos casos, fracturas por estrés.

Un estudio llevado a cabo por el profesor Lieberman en 2010 en la Universidad de Harvard exploró las diferencias entre correr descalzo y con zapatillas. Se llegó a la conclusión de que las zapatillas acolchadas modifican la biomecánica, un 80% de los corredores talonean, mientras que aquellos que corren descalzos tienden a impactar con la parte delantera del pie, resultando ser una forma menos agresiva. Además, el estudio resalta que correr descalzo fortalece los músculos de los pies, mejora el mecanismo de absorción de impactos y puede llevar a una mayor eficiencia energética.
Mientras que algunas personas pueden adaptarse fácilmente al Barefoot, otros pueden experimentar complicaciones, como la acumulación de tensión en los tejidos blandos del pie y las pantorrillas. Por esta razón, se recomienda un enfoque que incluya ejercicios de fortalecimiento y estiramientos. Este enfoque gradual es especialmente importante si se planea correr sobre superficies duras, como el pavimento, que pueden agravar los inconvenientes de correr sobre asfalto.
Los pros y contras de correr descalzo
Es posible que haya notado un creciente interés en las redes sociales sobre correr descalzo. Muchos defensores lo describen como la forma más natural de correr. Sin embargo, las opiniones están divididas. Mientras unos argumentan que correr descalzo mejora la conexión neuromuscular y el ahorro energético, otros advierten sobre el riesgo de lesiones. La base de esta controversia se centra en características específicas de los corredores, ya que algunos pueden no tolerar la técnica del Barefoot debido a su forma habitual de pisar. Para conocer más acerca de esta controversia, puedes explorar los beneficios y desventajas del running.
Por ejemplo, el contacto habitual con el suelo mediante el talón puede generar un estrés tisular adicional en aquellos que cambian a una pisada con el mediopié o el antepié. Esto puede provocar dolor y lesiones, como fracturas por estrés o dolor en la espinilla y la pantorrilla.

Ventajas del Barefoot
- Fortalecimiento de los pies: Correr descalzo ayuda a fortalecer los músculos intrínsecos del pie, que son esenciales para mantener la estabilidad y la salud del pie.
- Mejor técnica de carrera: Promueve una pisada más natural y eficiente al fomentar un contacto más suave con el suelo.
- Incremento de la propiocepción: Ayuda a mejorar la conexión entre el cuerpo y el terreno, lo que permite una corrección más rápida de la técnica de carrera.
- Prevención de lesiones a largo plazo: Algunos estudios sugieren que puede reducir el riesgo de lesiones comunes asociadas con el uso de calzado convencional.
Riesgos de correr descalzo
Los riesgos asociados con esta técnica incluyen:
- Lesiones en la piel: La falta de protección puede resultar en cortes, abrasiones y ampollas, especialmente en superficies duras o irregulares.
- Sobrecarga muscular: La musculatura de los pies y pantorrillas puede resentirse debido a una transición brusca al Barefoot.
- Fracturas por estrés: La modificación abrupta del estilo de carrera puede aumentar el riesgo de fracturas en el pie si no se realiza con un enfoque gradual.
Consejos para comenzar a correr descalzo
- Transición gradual: Comienza con distancias cortas y aumenta gradualmente la duración y la intensidad de las sesiones de entrenamiento descalzo.
- Fortalecimiento de los pies: Realiza ejercicios específicos para fortalecer la musculatura del pie y mejorar la flexibilidad del tendón de Aquiles.
- Superficie adecuada: Practica en superficies suaves y lisas, como césped o arena, que proporcionen un mejor amortiguamiento y reduzcan el riesgo de lesiones. Correr por la playa puede ser una excelente opción para aquellos que desean experimentar los beneficios de correr en la arena.
- Escucha a tu cuerpo: Presta atención a cualquier señal de dolor o molestia y ajusta tu entrenamiento en consecuencia.
Correr descalzo puede ofrecer numerosos beneficios, pero es fundamental recordar que cada corredor es diferente y que lo que funciona para uno puede no ser adecuado para otro. La clave está en escuchar a tu cuerpo y adaptarse de manera cuidadosa y gradual a esta nueva forma de correr.