Cuando trabajamos el abdomen, solemos centrarnos en exceso en la idea de que el resultado sea evidente. Tener un vientre plano y bien definido, es el objetivo de muchos. Sin embargo, debemos llevar a cabo un tipo de entrenamiento inteligente que se centre en el trabajo a nivel interno. No debemos quedarnos en lo superficial, porque estaremos dejándonos cosas importantes por el camino.

Realizar un entrenamiento variado de forma consciente te permitirá, además de esculpir el abdomen, aumentar la resistencia, la fuerza y la flexibilidad de la musculatura abdominal.

Trabaja con pelota suiza

Trabajar con este tipo de material te ofrece un montón de beneficios. La elevación de piernas con pelota suiza, mejora la estabilidad del tronco. Éste queda estático, mientras que las piernas se movilizan. ¡Presta atención a la ejecución!

Para realizar este ejercicio, túmbate boca arriba, extendido, y coloca una pelota suiza entre la parte inferior de las piernas. En la primera repetición debes elevar las piernas a la vertical, al mismo tiempo que elevas el tronco. Al subir el tronco extiende los brazos hacia arriba, en paralelo con las piernas y toca la pelota.

A partir de la primera repetición, debes seguir subiendo y bajando las piernas, dejando que el tronco permanezca elevado contrayendo el abdomen.

Permanece concentrado, e intenta no despegar la zona lumbar del suelo, para que el trabajo se centre intensamente en las abdominales. Si te cuesta mucho mantener la postura, puedes empezar flexionando las rodillas en un ángulo de 90 grados, y realizar así el ejercicio. Cuando notes más control en tu cuerpo, flexibilidad y fuerza, puedes aumentar la dificultad estirando las piernas.

Ten en cuenta empezar suave y, si no has hecho ejercicio previo a éste, calienta haciendo algunas repeticiones sin balón.

Si ya tienes dominado el ejercicio, prueba modificar el ángulo de la parte superior de tu tronco en intervalos. Así ganarás más fuerza y control, y podrás añadir una dificultad extra a tu serie de abdominales con balón.