Si eres un atleta de resistencia o realizas entrenamientos de alta intensidad, es muy posible que hayas sufrido episodios de fatiga al finalizar la rutina. La fatiga puede reducir el rendimiento, por lo que es necesario que entiendas por qué sucede.
Cuando realizamos una carrera y tenemos un bajo índice de fatiga, cruzaremos la línea de meta mucho más rápido. Pero si nos fatigamos demasiado en un entrenamiento, sabemos que al día siguiente no estaremos aptos para entrenar tan intensamente.

Un estudio publicado en el Journal of Strength and Conditioning Research confirma que la fatiga en algunos tipos de deportes de resistencia no se entiende tan bien como podríamos.

¿Qué es la fatiga?

Para comprender por qué nos ocurren esos mareos, náuseas o fatiga muscular, es importante que intentemos definir el término. La fatiga, técnicamente, tiene un significado distinto al que normalmente usamos. Cuando la mencionamos, nos referimos al esfuerzo percibido. Digamos que describimos cómo nos sentimos, porque de hecho suele ser el mejor término para medir el rendimiento al terminar el entrenamiento.
Sin embargo, la ciencia define la fatiga como el punto en el que ya no se puede mantener un mismo nivel de producción de fuerza. En muchos deportes, mantener el rendimiento de la fuerza es lo que lo hace intenso. Y es por eso que, cuando aparece fatiga, debemos reducir la velocidad o realizar un esfuerzo solo para mantener el ritmo.

En este estudio, los investigadores compararon los efectos del entrenamiento, en cuatro condiciones diferentes, en ciclistas:

  • 80% del VO2 máximo a 37ºC
  • 100% del VO2 máximo a 37ºC
  • 80% del VO2 máximo a 10ºC
  • 100% del VO2 máximo a 10ºC

En todas las modalidades, los voluntarios se entrenaron hasta cansarse para que los investigadores midieran su sangre y temperaturas en un análisis.

Estas cuatro condiciones no fueron elegidas al azar, los investigadores las escogieron pensando en la naturaleza de la fatiga. Hay muchas causas que provocan fatiga, desde neurológicas hasta mecánicas, pero la realidad es que la fatiga es producto de muchos factores. Los científicos querían hacerse una idea de cuáles podrían ser los mecanismos que causan fatiga en cada una de estas condiciones, sobretodo porque la mayoría de las investigaciones realizadas hasta la fecha observaron una rutina de entrenamiento poco intensa.

La intensidad del ejercicio es un factor determinante

Evidentemente, la intensidad del ejercicio es uno de los factores más significativo,por encima de las temperaturas utilizadas en el estudio. Los grupos que se ejercitaron al 100% VO2 max se cansaban rápido que los grupos que entrenaban al 80%.
Los grupos del 100%, se realizaron con la misma capacidad, independientemente de la temperatura. Pero en el caso de los grupos del 80%, la temperatura fue un factor determinante. El grupo de 80% que se entrenó en una habitación fría, obtuvo un mejor rendimiento que el grupo que entrenó en la habitación caliente. De hecho, a pesar de aplicar el mismo VO2 máx en estos grupos, el tiempo hasta el agotamiento se duplicó en la habitación más fría.

Los grupos de mayor intensidad tenían más sangre ácida al agotarse, mientras que los grupos de menor intensidad tenían una temperatura corporal más altas al agotarse. Estos dos resultados apuntan a las diferentes causas posibles de fatiga.
Los investigadores creen que los factores metabólicos desempeñan un papel importante en la fatiga al 100% del VO2 máximo; mientras que la temperatura corporal, desempeña el papel más importante al 80% del VO2 máx.