La mayoría de personas se animan a practicar boxeo en gimnasios o lugares especializados en esta disciplina, pero también están los más rezagados que prefieren la soledad (y comodidad) de la casa para ponerse en forma. Personalmente, me encanta el boxeo y los días que no puedo entrenar me conformo con hacer alguna rutina en casa, que al menos me permita pegar puñetazos al aire. Se puede practicar, sí, pero también hay que reconocer que no es lo mismo que pegarle a un saco o entrenar con un compañero.

No obstante, te enseñamos los puntos claves que no pueden faltar en tu entrenamiento de boxeo para hacer en tu salón o terraza.

¿Por qué el boxeo?

Quizá te hayas decantado por este deporte por el simple hecho de que no necesitas «material». Y es cierto, puede ser un gran aliciente el no necesitar más que tu cuerpo, una comba y un espejo (en el caso de que quieras corregir los movimientos). Además, boxear es una gran opción para mantenernos en forma, bajar de peso y tonificar el cuerpo. En poco tiempo comenzarás a notar la agilidad y el equilibrio que aportan estas rutinas de entrenamiento.

Entrenamiento de boxeo para hacer en casa

Lo primero que tienes que hacer es calentar. No te saltes nunca esta parte. En boxeo se necesita estar activo para evitar tirones de cuello o dolor en los hombros. Además, tendrás que calentar tu principal arma: las muñecas y los brazos. Entrenar en frío puede elevar el daño de cada impacto, y a la larga generar lesiones importantes. Así que siempre tienes que calentar.

Boxeo de sombra

Una vez que hemos entrado en calor, podemos pasar a mejorar nuestra resistencia. Las primeras sesiones de boxeo pueden ser agotadoras para nuestros brazos, ya que nunca antes los has mantenido activos tanto tiempo. Te picará, querrás descansar y te sacudirás para recuperarte. Puedes hacerte con un par de mancuernas que te permitan hacer una rutina de movimientos típicos en boxeo. El peso añadido hará que aumentes tu resistencia y con el paso del tiempo te cansarás menos y tendrás más fuerza en el golpeo.
Recuerda que está genial conocer los movimientos, pero sin fuerza en los disparos no asustarás a nadie.

Una de las rutinas más conocidas es el boxeo de sombra. Este tipo es muy eficiente para practicar y también para aprender y mejorar los movimientos que tenemos menos seguros. Practica los jabs, los uppers o los crochet. Ganarás velocidad y te encontrarás más suelto en los movimientos. Utiliza un espejo para corregirte la postura y mirar a dónde lanzas los puños.

Rutina de abdominales

Además de los brazos, el abdomen es la parte fundamental de un boxeador. Es donde se encuentra toda la estabilidad y la fuerza de cada movimiento. Incluso si recibes un golpe, te beneficiarás al tenerlo fortalecido. Debes incorporar ejercicios de abdomen que aumenten la fortaleza del recto abdominal y te ayuden en los movimientos. Incluso, notarás que no tienes dolor en la zona baja de la espalda aun habiendo estado entrenando de manera intensa.

Tienes que mejorar la resistencia aeróbica

Hay dos ejercicios básicos: burpees y saltar a la comba. En los burpees encontramos una resistencia de todos los músculos del cuerpo, ya que está compuesto por movimientos que involucran tanto el tren superior como el inferior.
Por otra parte, el salto a la comba te ayudará a mejorar tu coordinación y agilidad. Los primero días te recomiendo que no te excedas en saltos, porque al día siguiente tendrás sobrecargada la zona de los gemelos y te será difícil volver a entrenar. Aumenta la intensidad y la duración de manera progresiva.