Aunque solemos asociar la piscina con el verano, hoy en día podemos disfrutar de ella a lo largo de todo el año. Por ello, además de la natación y otros deportes acuáticos, hay algunas rutinas que podemos seguir para adquirir las ventajas que los ejercicios bajo el agua nos proporcionan.

Practicar ejercicio bajo el agua, tiene numerosas ventajas que no podemos pasar por alto:

  • Mejora la circulación sanguínea
  • Combate la osteoporosis
  • Favorece la liberación de estrés y tensiones acumuladas
  • Tonifica el cuerpo
  • Reduce la celulitis y la flacidez
  • Ideal para la rehabilitación tras sufrir algunas lesiones

Es importante tener en cuenta la activación muscular para poder ejercitarnos realmente con la práctica. Si lo hacemos como si estuviéramos jugando, relajados con la musculatura pesada, estaremos trabajando poco. Así que, antes de empezar, debemos tomar conciencia de que los próximos 20 minutos, aproximadamente, estaremos realizando una práctica deportiva. Así, notaremos cómo fortalecemos la zona abdominal, brazos, glúteos y piernas. ¡A por ello!

piscina

Ejercicios para realizar en la piscina

1. Andar y correr

Andar con zancadas grandes, al igual que correr, con la resistencia del agua fortalece la totalidad de la musculatura. Puedes simular el movimiento del running llevado las rodillas al pecho y movilizando el brazo contrario, como si estuvieras en carrera, pero sin moverte del sitio. Aguanta este movimiento durante, al menos, 3 minutos. El agua debe llegar a los hombros.

2. Saltos militares

Con el agua a la altura de la cintura, salta abriendo y cerrando las piernas. Al mismo tiempo que las piernas se abren, los brazos también lo hacen, juntando las manos sobre la cabeza, con los codos extendidos. Cuando saltes para que las piernas se junten de nuevo, los brazos regresan al sitio, junto al cuerpo. Realiza saltos durante 2 minutos. Si quieres darle más intensidad, aumenta el ritmo.

3. Rodillas al pecho

Abre los brazos en cruz, y apóyate sobre el bordillo con la espalda pegada a la pared. Manteniendo las piernas juntas, eleva las rodillas al pecho, mantén 5 segundos y baja. Debes ejercer la fuerza desde las abdominales. Repite durante 3 minutos con la musculatura activada.

4. Sentedillas

Durante 2 minutos, realiza las sentadillas con las que más cómodo te sientas. Puedes hacer las normales, lunges o zancadas, sentadillas sumo o, incluso, pistols. Lo ideal es hacer varias series de distintas variantes. Así que ya sabes, ¡elige tus favoritas y a trabajar!

5. Patadas laterales

Apoya el costado de tu cuerpo en la pared sujetándote al bordillo con el brazo más próximo. Realiza elevación de piernas hasta la altura de la cadera y baja. Hazlo durante 2 minutos y cambia de pierna. Céntrate en la colocación y activación de tu cuerpo.

6. Círculos de brazos

Con el agua a la altura del cuello, abre los brazos en cruz, actívalos y realiza, durante un minuto, pequeños círculos hacia adelante. Sin descanso, continúa otro minuto cambiando el sentido de los círculos. Descansa y repite.

7. Abdominales con elevación de piernas

Con la misma técnica que el anterior ejercicio de rodillas al pecho, pégate a la pared con los brazos en cruz sobre el bordillo. Mantén las piernas juntas y eleva, esta vez sin flexionar las rodillas, las piernas a la altura de caderas, formando un ángulo de 90 grados con respecto al tronco. Aguanta 5 segundos y baja de forma controlada.

8. ¡Sal por el bordillo!

Y ahora, ¡lo más costoso para muchos! No tiene demasiada complicación en cuanto a técnica. Imagina que no hay escaleras, y sal por el bordillo. Si te sientes animado, puedes volver a la piscina y salir de nuevo.