Dentro de las capacidades y cualidades que debe tener cualquier deportista completo se encuentra el equilibrio. Es cierto que solemos trabajar a consciencia la fuerza, la resistencia, la potencia o la flexibilidad, pero el equilibrio lo olvidamos a pesar de su importancia.

Hoy te contamos qué esta capacidad, cómo influye en nuestro entrenamiento y de qué forma podemos mejorarlo.

¿Qué es el equilibrio?

El equilibrio es la capacidad que tenemos para mantener una posición en un espacio-temporal, dando igual el movimiento que realicemos. Es una habilidad neuromuscular que activa los músculos y alinea el cuerpo para mantenernos erguidos. En general, es aquella capacidad para mantenernos, caminar, saltar o correr sin caernos.

Para entender la importancia del equilibrio, piensa en los niños que aprenden a caminar. Cuando logramos “dominarlo”, nos olvidamos de su importancia y se nos pasa por alto mejorarlo. Y, aunque no lo pienses demasiado, en el deporte es fundamental.

Existen diferentes tipos de equilibrio:

  • Estático. Es la habilidad que tenemos para mantener el cuerpo erguido y estable cuando no hay movimiento.
  • Dinámico. Es la capacidad para mantener el cuerpo erguido y estable cuando existe un desplazamiento o movimiento. El equilibrio depende de un grupo de fuerzas que se encaran entre sí y se regulan por el sistema nervioso central.
  • Centro de gravedad. Es un punto respecto al que la gravedad y sus fuerzas no logran interferir.

¿Qué sucede cuando corremos?

En cualquier deporte o actividad diaria es imprescindible el equilibrio, pero te será más fácil entenderlo con el running. Cuando corremos, nunca tenemos los dos pies en el suelo a la vez; mientras uno toca el suelo, el otro está en el aire y el centro de gravedad se mueve hacia delante.
En cada zancada, al pisar con uno de los pies, el cuerpo usa la musculatura para mantener el equilibrio y no caernos al suelo. Si tenemos una buena base de equilibrio, lograremos desarrollar una buena técnica de carrera y será más difícil que nos caigamos. Al perder el equilibrio, nuestros músculos se ven obligados a corregir la pisada y modificar el movimiento.

Podemos mejorar esta capacidad fortaleciendo los músculos de las piernas, pies, espalda baja, abdomen cadera o realizando ejercicios concretos para trabajarlo.

Ejercicios para mejorarlo

A continuación te contamos 5 ejercicios para dominar esta habilidad y mejorar tu rendimiento deportivo.

  • Aguantar sobre una pierna. Como de un flamenco (ave) se tratase, deberíamos aguantar la posición con una pierna en el aire. En Yoga existen muchísimas variantes, dependiendo de la experiencia.

  • Aguantar sobre una base inestable. El bosu será tu mejor aliado para mejorar el equilibrio. Empieza realizando el mismo ejercicio de antes e introdúcelo en tus rutinas de entrenamiento. Por ejemplo, puedes hacer sentadillas sobre el bosu puesto del revés.

  • Levantar manos y piernas alternas. Es un ejercicio que solemos ver para trabajar el core, pero también es perfecto para trabajar esta habilidad. Nos ponemos en cuadrupedia y estiramos el brazo derecho, a la vez que estiramos la pierna izquierda. Hacer al contrario también.
  • Salto con torsión. Al saltar y torcer el cuerpo, perdemos nuestro centro de gravedad y obligamos al cuerpo a activarse. En el siguiente vídeo verás una versión más intensa.