Siempre que pensamos e hacer ejercicio, intentamos apostar por los ejercicios o entrenamiento en el que mayor partido saquemos. El entrenamiento con pesas y los ejercicios isométricos son dos estilos de entrenamiento diferente, pero vamos a comparar cuál de los dos puede mejorar nuestro rendimiento.

Ejercicios isométricos

Espero que cada vez sea menor el pensamiento, pero muchas mujeres que van a Pilates piensa que usando los ejercicios isométricos ejercitarán el cuerpo sin aumentar la masa muscular. Ya sabéis el miedo que tiene muchas mujeres a ponerse como Hulk…
El caso de los fisioterapeutas, utilizan los isométricos para pacientes con lesiones. Son ejercicios perfectos para mantener la función muscular hasta que el paciente se haya ganado suficiente como para volver a entrenar con pesas.
Y, por último, algunos levantadores de peso utilizan los isométricos de igual forma que utilizan el entrenamiento parcial. Suelen usarlo para fortalecer el rango de movimiento de algún ejercicio, pero si no rara vez los verás hacerlos.

Son todas aplicaciones correctas de los ejercicios isométricos, pero tan solo se están usando de forma moderada. Con el entrenamiento isométrico podemos aumentar el crecimiento muscular y entrenar el tejido conectivo.

Isométricos para el crecimiento muscular

Sí, se puede aumentar nuestra musculatura mediante este tipo de entrenamiento, pero no de la forma de la que estás acostumbrado. Digamos que hacer plancha o sostener un peso hasta que los músculos estén fatigados, no es la mejor forma.

Existen isométricos pasivos y activos: los activos implican ejercer fuerza para fatigar el musculo, por lo que desarrollaremos músculos y fuerza de manera más rápida que los isométricos pasivos.

Cuando el cerebro le dice a un músculo que se contraiga, solo se activan ciertas neuronas motoras que contraen el músculo, pero aún así se termina contrayendo completamente. Si queremos que el ejercicio isométrico solo fortalezca el músculo en cierto rango de movimiento, tendríamos que hacer que el músculo se contrajese por partes.
Así que siempre que se aplique la cantidad de fuerza adecuada (cuanto más mejor), el ejercicio isométrico fortalecerá todo el músculo.

Isométricos para tejido conectivo

En cuanto a la terapia, creo que se le está dando un uso incorrecto a los isométricos. Hay lesiones que requieren una rehabilitación mayor porque son lesiones de tendones o de ligamentos. Este tipo de tejido conectivo tiene un flujo sanguíneo bajo y tarda mucho más en repararse.
Los ejercicios isométricos aumentan la fuerza de los tendones más que la fuerza muscular, por lo que en rehabilitación deberían usarse como fortalecimiento del tendón. Este tipo de ejercicio es perfecto porque aunque hay tensión en el tendón, no existe movimiento.

Lo ideal es hacer ejercicios isométricos en el rango más fuerte de movimiento. Por ejemplo, alguien que tenga tendinitis en el codo, intentará realizar isométricos con el brazo completamente extendido para no aplicar tensión sobre el tendón; y lo mejor sería justo al contrario.

Isométricos vs entrenamiento con pesas

Entrenar con pesas requiere énfasis de movimiento, fuerza, tamaño muscular, técnica y fuerza neurológica. Seguro que has escuchado que las sentadillas pueden dañarte la rodilla o que es muy fácil romper un músculo. Si quieres evitar a toda costa que esto suceda tienes dos formas: quedarte en casa sentado viendo Netflix o realizar la técnica correcta mientras realizar el ejercicio.

Cuando realizamos una sentadilla, estamos trabajando los glúteos, los cuádriceps, los isquiotibiales, el abdomen y la zona baja de la espalda, principalmente. Pero si lo hacemos de manera incorrecta, la sentadilla solo funciona en los cuádriceps, y el peso se levanta aplicando fuerza en las rodillas.

¿Es mejor el levantamiento de pesas que el ejercicio isometrico? ¿Y viceversa? No, en ninguna de las dos preguntas la respuesta es afirmativa. Ninguno es mejor que otro, pero ambos deberes incorporarse en la rutina de quien quiere estar en buena forma física.
No tienes que tomar partido por uno u otro, sino que debes encontrar el equilibrio entre ambos.

Los ejercicios isométricos entrenan la estabilidad, pero si lo hacemos correctamente también puede aportar un gran beneficio al movimiento. Por su parte, entrenamiento de pesas desarrolla movimiento, aunque puede dar lugar a una mayor estabilidad. La clave está en combinar ambos para mejorar el rendimiento.