Muchas veces nos encontramos con alguna dificultad a la hora de cumplir con nuestra rutina de entrenamiento. Sin embargo, esto no supone ninguna excusa para no ponernos las pilas y dejar volar nuestra creatividad. No poder asistir un día al gimnasio, no significa quedarnos parados. Hoy te mostramos 3 ejercicios efectivos para realizar utilizando una silla.

Para realizar una sesión deportiva en casa, no es necesario disponer de un gran gimnasio plagado de máquinas y materiales. Todos disponemos de artículos que resultan muy útiles para complementar nuestros entrenamientos. Algunos de ellos, como toallas, trapos, rollos de papel higiénico, pueden aportar intensidad a los ejercicios, así como controlar nuestra postura corporal. Una silla, por ejemplo, puede servirnos de estructura y soporte para trabajar distintas zonas de nuestro cuerpo, tanto en la parte superior como inferior de la musculatura. No pierdas detalle.

¿Es efectivo entrenar utilizando una silla?

Si te estás preguntando si utilizar una silla como complemento en nuestra rutina deportiva es útil, la respuesta es sí. A pesar de emplear dicho material, estamos trabajando con nuestro propio peso corporal, lo cual es muy efectivo y tiene grandes ventajas. Una de ellas, y tal vez de las más importantes, es que tiene un riesgo reducido de lesión con respecto a otros tipos de entrenamiento. Tus articulaciones sufren menos y el riesgo de impacto es prácticamente inexistente. Además de ello, trabaja a nivel de resistencia, flexibilidad y coordinación de una manera muy controlada y notoria.

3 Ejercicios efectivos utilizando una silla

Pistol

Se trata de elevar una pierna y, con la columna totalmente alargada y el abdomen activado, flexionar la rodilla de la pierna soporte hasta sentarnos. Posteriormente y sin desactivar la musculatura en ningún momento, retomar la posición inicial. No te dejes caer, ni te sientes como si fuera un sofá. La silla sirve de soporte, basta con tocar, retener y elevar. Realiza las repeticiones que te marques con una pierna y luego cambia.

Tríceps

Ponte de pie, de espaldas a la silla. Flexiona las rodillas y agarra con las manos el asiento, llevando los codos hacia atrás. Para más intensidad, una vez colocado en la posición inicial, alarga las piernas. El ejercicio consiste en extender los brazos y flexionar de nuevo. No eleves los hombros y mantén la colocación. Además de brazos, estarás trabajando hombros y pecho de forma complementaria.

Abdomen

Siéntate en el borde de la silla con las piernas alargadas con los talones como único apoyo. Inclina la espalda ligeramente hacia atrás y siente la activación del abdomen. Flexiona las rodillas llevándolas al pecho y no olvides mantener la correcta colocación corporal. No te balancees y siente la fuerza desde el abdomen. Vuelve a la posición inicial y repite.