Cada vez estamos más acostumbrados a hacer cosas solos. Hace un tiempo no nos planteábamos ir al gimnasio y no preguntarle al monitor cómo se hacía algún ejercicio. Gracias a Internet hay muchas personas que piensan que son tus propios entrenadores, ya que puedes encontrar vídeos de todo tipo de ejercicios y rutinas de entrenamiento realizadas por algún que otro influencer.

No seré yo quien te juzgue los días que entrenas, ni lo que haces con tu tiempo libre, ni los ejercicios se realizas; pero si quieres que aprendas y hay algunos ejercicios que sería conveniente tachar de la lista en términos de eficacia y resultados.

Deja la elíptica a un lado

Para los más comodones, la elíptica se ha vuelto el mejor accesorio para practicar ejercicio de cardio. Para mí no te termina de convertir en un buen aparato, ¿no os da la sensación de qué estáis pedaleando como un murciélago? Además, muy poca gente le pone resistencia, con lo que lo convierte en una máquina mucho menos válida que andar en la cinta.

Está claro que la resistencia es lo que te hace avanzar, ya que es la única que lucha contra la gravedad, el agua y el peso adicional. Los beneficios se obtienen cuando presionas contra algo. Por supuesto, la resistencia nos hace sentir incómodos, y aumentar la en la elíptica no es el plan que más nos apetece. Es un completo error pensar que por poner la rueda para que se mueva más rápido, estaremos logrando una sensación parecida (y mucho más agradable) que correr. Desde ya te digo que los resultados no son iguales.

Para empezar, las calorías quemadas varían demasiado en cantidad. Cuando empezó el boom de las elípticas, nos vendieron que podíamos quemar 1.100 calorías en una hora con un ejercicio de bajo impacto. ¡Wow! ¿A quien no le apetecería? Podíamos perder muchas más calorías así que realizando sprints por la arena.
La realidad es que aunque usemos correctamente la elíptica, es muy difícil que logremos quemar tantísimas calorías en una hora (a no ser que tengamos obesidad y trabajemos en una alta intensidad).

Si lo que buscas es trabajar la resistencia, te recomiendo que evites la elíptica. No es necesario que te pases al running, puede realizar entrenamiento de natación o de bicicleta.

No más crunches

Por favor, si lo que quieres es mejorar la fortaleza de tu abdomen, olvida hacer cientos de crunches. Si quieres tener un abdomen tonificado, debes cambiar tu alimentación y realizar ejercicios compuestos e intensos. Es fundamental que bajes el porcentaje de grasa corporal en caso de que tu sueño sea verte la “tableta”.

Las crunches, además de ser limitadas en efectividad, también ejercen una presión indebida sobre la columna vertebral. Imagina el problema que supone hacer abdominales en muchísimas repeticiones y a alta velocidad. Todas esas flexiones y repeticiones acabarán costándote la espalda.

De verdad, necesitas introducir ejercicios de estabilidad o basados en la resistencia.

¿Qué hacemos con las máquinas de aductores y abductores?

En las redes sociales se ve cada burrada que puede provocar lesiones por realizar ejercicios en las máquinas de abductores y aductores.
Soy consciente de que son dos máquinas que a la gente les encanta por un simple motivo: pueden decir adiós a la grasa y “tonificar” sus caderas a la vez que están sentados.

Pero párate a pensar, ¿en tu día a día realizas movimientos tan limitados como los que hacen estas dos máquinas? Ese rango de movimiento limitado ejerce una presión sobre la banda iliotibial, además de tener muy poca activación en los glúteos. La cadera es una articulación esférica con un número indeterminado de ejes de rotación, ¿entonces por qué nos empeñamos en limitar la cadera en una posición fija cuando entrenamos?

Si quieres trabajar estos dos músculos, apuesta por las sentadillas y las zancadas. Y si quieres un trabajo específico para tus caderas, prueba la aducción y abducción por cable.

¿Por qué la gente se empeña en realizar ejercicios que no funcionan?

En más de una ocasión me he preguntado (y he preguntado a profesionales) por qué hay personas se hacen ejercicios limitados en efectividad. La respuesta es simple: a la gente le gusta hacer ejercicios en los que se sientan cómodos. Si no sudan, mejor. Y si no “sufren”, mejor aún.

Evidentemente, todas las personas son libres de hacer lo que quieran y si te encanta realizar ejercicios de aductores de la máquina, no seré yo quien te lo impida. Tan solo me gustaría que sacaras el mayor partido y rendimiento en sus sesiones del gimnasio.