Estoy segura de que todos los que estáis leyendo este artículo habéis oído hablar de los ejercicios de Kegel. Sus beneficios en el suelo pélvico son tan notables que deberías empezar a introducirlos en tu rutina de entrenamiento. No solamente es un tipo de ejercicio indicado para las mujeres, suelo pélvico tenemos todos los seres humanos. Es cierto que su descubridor, Arnold Kegel, era un ginecólogo estadounidense que aseguró que este tipo de ejercicios ayudaba a controlar la incontinencia urinaria tras el parto, y por eso se identifica siempre con las mujeres.

Si nuestro esfínter urinario no es suficientemente fuerte, no hará las contracciones para mantener la orina y sufriremos pérdidas. Pero, al realizar ejercicios de Kegel, estaremos ejercitando el suelo pélvico y podremos aumentar la fuerza y la resistencia de los músculos del esfínter.

¿En qué consisten los ejercicios de Kegel?

Ocurre un pequeño inconveniente, y es que los resultados no son visibles. Al contrario que puede ocurrir con el bíceps (que ves cómo se contrae y evoluciona), con el suelo pélvico no tenemos esa suerte. Los ejercicios de Kegel se centran en contraer y relajar repetidamente los músculos pélvicos. La sensación es parecida a la que sucede cuando nos estamos aguantando las ganas de orinar. Es como elevar hacia el interior del cuerpo toda la zona del conducto urinario.
Por supuesto, en ese movimiento debemos evitar contraer músculos cercanos como el abdomen, los glúteos y los abductores.

Lo ideal es realizarlo unas tres veces a la semana. Realiza cuatro series al día de unas 12-15 repeticiones. En cada repetición debes contraer y aguantar durante unos 10 segundos. No se trata de aguantar la respiración, todo debe ser fluido. Es recomendable también que complementes los ejercicios de Kegel con un entrenamiento abdominal.

Acude a un fisioterapeuta para que analice el estado de tu suelo pélvico y te indique los ejercicios que debes realizar. Tienes que tener en cuenta la postura, ya que al principio puede costarte más hacerlos tumbado.

¿Por qué es importante que lo practiquen también los hombres?

La incontinencia urinaria y el suelo pélvico no es solo una “cosa de chicas”. Los ejercicios de Kegel en hombres ayudan en la prevención y el tratamiento de esa incontinencia urinaria después de una cirugía prostática o uretral.

Según algunos estudios, los hombres que realizan estos ejercicios recuperan la continencia mucho antes y mejoran su calidad de vida después de una prostatectomía radical.
Incluso, ejercitar el suelo pélvico es importante en temas relacionados con la sexualidad como el orgasmo, la erección y la eyaculación precoz. Y esto último, tanto en hombres como mujeres.