Aprovechando que el buen tiempo ya se ha instaurado durante unos meses, entrenar al aire libre es una de las mejores opciones. Cuando tu objetivo es bajar de peso, elegir entre el día de pierna o abdominales no tiene mucho sentido. Para gozar de una buena forma física, necesitas estabilidad y fuerza en todo tu cuerpo, así que entrenar de manera completa hará que tengas una mejor postura y evites lesionarte la espalda. Además, buscamos perder esos kilos que nos sobran, y al aire libre te sentirás más motivado.

En el caso de tener poco tiempo, te vendrá bien realizar rutinas que trabajen un gran número de músculos en una sesión. Es decir, entrenamientos de cuerpo completo. Al elegir ejercicios que atacar directamente a los grupos musculares más grandes (como las piernas) y el core, estaremos obteniendo el beneficio de entrenar un mayor número de músculos de manera óptima y oportuna.
Además, los ejercicios que hemos seleccionado imitan movimientos que realizas en tu vida diaria, por lo que desarrollarás una mejor función física.

Realiza cada ejercicio con el número de repeticiones designado. Activa tu core antes de comenzar el ejercicio y concéntrate en mantener los músculos abdominales tensos durante todo el movimiento. Tus músculos centrales te ayudarán a mantener la espalda segura y la postura en una posición correcta mientras te mueves a través de los ejercicios. Anímate a hacer entre dos o tres rondas del entrenamiento.

Salto de estrella

Comienza con los pies separados a la anchura de la cadera. Prepárate para «despegar» con todo el cuerpo, doblando las rodillas y colocando las manos en forma de cruz. Cuando saltes, lleva ambas piernas hacia los lados y levanta las manos para que tu cuerpo forme una «X» gigante. Sí, tu cabeza es el quinto punto de la «estrella». Controla la caída para un aterrizaje suave, flexionando las rodillas y repite inmediatamente. Realiza entre 8 y 12 repeticiones.

Curtsy Lunge con pausa

Párate sobre una pierna, poniendo el pie opuesto detrás de ti, de modo que la rodilla caiga en el lado opuesto del tobillo de pie. Vuelve a una posición de pie, colocando la misma rodilla en la flexión de la cadera. Mantén la rodilla, el tobillo y la punta hacia arriba. Realiza una pausa en la parte superior y repite. Haz unas 10-12 repeticiones en la primera etapa, y después vuelve a hacer 10 o 12 más.

Sentadilla con salto dentro y fuera

Comienza con los pies más separados que la anchura de la cadera. Con las rodillas flexionadas, mantén la espalda recta y el pecho erguido, y realiza pequeños saltos en sentadilla, mientras abres y cierras los pies. Los pies deben alternarse desde una distancia similar a la anchura de la cadera hasta una distancia más abierta. Siempre tienes que permanecer en una posición activa, con las rodillas dobladas. Una repetición consta de un salto dentro y fuera. Completa entre 12 y 15 repeticiones.

Sentadilla de lado a lado

Mantén el pecho erguido y hacia atrás en forma recta. Realiza sentadillas de lado a lado, sin desplazarte ni mover la posición de tus piernas. Si tu movilidad lo permite, toca el suelo con tu mano. Continuamente tienes que moverte de lado a lado. Haz entre 12 y 15 repeticiones.

De zancada inversa a kickstand

Realiza una zancada inversa (hacia atrás), manteniendo la rodilla delantera en línea con el tobillo. Desde esa posición de zancada inversa, realiza una extensión de la pierna trasera, apretando bien el glúteo. Mantén el pecho y ojos hacia arriba todo el tiempo. Haz entre 10 y 12 repeticiones con una pierna y luego cambia a la otra.

De zancada inversa a peso muerto rumano

Extiende el brazo derecho y la pierna derecha tanto como puedas en ambas direcciones, mientras mantienes el equilibrio con la pierna opuesta. Luego, mientras aguantas el equilibrio, lleva la pierna de atrás hacia una zancada hacia atrás, haciendo que esa rodilla toque el suelo. Sin descansar en esa postura, recoge la pierna y realiza un peso muerto rumano. Completa entre 10 y 12 repeticiones con un lado y cambia al otro.