Hacer deporte no solo es necesario para una buena salud, sino que resulta fundamental para lograr una óptima calidad de vida. Sin embargo, elegir bien aquella actividad a la que queremos dedicar nuestro tiempo, es muy importante para poder adquirir sus aportes positivos. Descubre qué son los deportes de bajo impacto y algunos ejemplos que te pueden interesar.

Hacer ejercicio físico es imprescindible para lograr un óptimo estado de salud física y mental. Sin embargo, no podemos lanzarnos a cualquier práctica, sin tener presentes algunos aspectos básicos. Y es que hay algunas disciplinas que pueden resultar más o menos recomendables, en función de las circunstancias personales. Por ejemplo, si tienes alguna dolencia física, no es recomendable que te lances sin meditarlo hacia ejercicios muy explosivos, o que puedan perjudicar o agravar esa molestia. Por otro lado, si llevas tiempo sin hacer deporte y quieres volver a la marcha, no es aconsejable empezar a tope, poniéndote al límite, sin darle a tu cuerpo un tiempo de adaptación. No obstante, cada persona es un mundo y siempre es recomendable pedir la opinión de alguien que pueda asesorarnos y orientarnos hacia aquello que más nos conviene.

¿Cuándo es recomendable realizar deportes de bajo impacto?

En este sentido, los ejercicios se pueden clasificar en función de su impacto sobre nuestras articulaciones y huesos. Si saltamos y despegamos ambos pies del suelo, entendemos que al caer nuestro cuerpo experimentará un impacto mayor, pudiendo tener consecuencias sobre éste. Las consecuencias de un deporte sobre nuestras articulaciones y huesos, tendones y ligamentos, son lo que lo determinan como de alto o de bajo impacto.

Cuando llevamos mucho tiempo sin practicar ejercicio físico, es recomendable retomarlo de forma progresiva. De esta manera, nuestra estructura ósea y nuestra musculatura pueden adquirir el rodaje necesario para enfrentarse a la actividad sin riesgo. Asimismo, si tenemos alguna dolencia en las articulaciones, es recomendable optar por deportes de bajo impacto, con el objetivo de no perjudicar y agravar dicha molestia.

Uno de los casos en los que se recomienda la práctica de deportes de bajo impacto, es durante el proceso de recuperación tras una lesión. En este caso, no podemos poner en riesgo nuestra salud, arriesgándonos a que la vuelta a la normalidad no sea la esperada. Por ello, en estos casos, los profesionales que traten la lesión, recomendarán una serie de prácticas que pueden ayudar a que la vuelta al deporte sea lo más orgánica, natural y segura posible.

deportes de bajo impacto

Ejemplos de deportes de bajo impacto

A través de la práctica deportiva de bajo impacto, es posible fortalecer las articulaciones y recuperar masa muscular; ya sea tras un periodo de parón, recuperación de lesiones o molestias. Por ello, resulta ideal en muchos casos.

Caminar

Caminar a un buen ritmo, es una actividad de bajo impacto. Siempre suele existir la comparativa entre caminar y correr. Y es que si ambos resultan adecuados para favorecer la salud, es cierto que, caminar, puede resultar menos lesivo.

Caminar es una actividad que resulta muy saludable y que favorece enormemente nuestro bienestar y forma física. No te imaginas la cantidad de beneficios de caminar media hora al día. Por ello, si eres de esas personas que camina, en lugar de correr, tienes que saber que es una disciplina perfecta, si es que te sientes bien con ello. Correr no le gusta, ni le sienta bien, a todo el mundo. Si te has decantado por las caminatas, no te relajes ni acomodes y sigue con ello. Recuerda que estás dotando a tus articulaciones de una mayor protección al no someterlas al impacto de las zancadas del running, por ejemplo.

Natación

La natación es el deporte completo por excelencia. Al estar sumergido bajo el agua, el riesgo de impacto es inexistente. Por ello, resulta súper adecuado para personas que, sea por el motivo que sea, quieran tener especial cuidado con sus estructuras óseas y el estado de sus articulaciones. La natación, se recomienda mucho como rehabilitación de diversas lesiones, por lo segura que resulta.

Bicicleta

La bicicleta, tanto indoor como outdoor, es excelente para trabajar la musculatura de una forma profunda e intensa, sin que las articulaciones sufran. De hecho, es otra gran alternativa en el proceso de recuperación de muchas lesiones, para fortalecer la musculatura y evitar que recaiga excesivo peso sobre ciertas articulaciones, como las rodillas, por ejemplo.

Yoga

El yoga es una de las actividades más orgánicas por las que podemos decantarnos. No solo no hay riesgo de impacto, sino que favorece en gran medida el bienestar de nuestro cuerpo y nuestra mente. Es cierto que, en función de tus circunstancias, si es que existe lesión, deberás consultarlo y tener cuidado con algunas posturas. Aunque el yoga parezca una actividad muy suave a simple vista, requiere de una gran fuerza, flexibilidad, equilibrio y coordinación.