Las recomendaciones de los médicos nos dicen que es casi de obligación caminar 30 minutos al día para huir del sedentarismo y la vida cómoda. Pero, ¿cuántos pasos debemos dar al día para estar en forma? Gracias a aplicaciones como Google Fit, no es necesario que llevemos un podómetro encima ya que el móvil suele ser una extensión más de nosotros.

Caminar es el movimiento más natural que tiene el ser humano desde que nace, lo que ocurre es que con el paso de los años y las comodidades que han llegado a nuestra vida, nos hemos acostumbrados a una vida sedentaria. Estar sentados más de 8 horas al día en un trabajo, desplazarnos en coche, usar el ascensor o pasar los fines de semana tirados en el sofá viendo películas suele ser lo más común en la sociedad de hoy en día. Todas estas rutinas conllevan a sufrir sobrepeso, diabetes e hipertensión, así que lo mejor es mantenernos activos.

Andar mínimo 10.000 pasos

Aplicaciones como la nombrada antes de Google te ponen un mínimo de 10.000 pasos al día, ¿por qué?

Según varios estudios realizados, los beneficios de caminar empiezan a notarse después de superar los 10.000 pasos al día (unos 8 kilómetros, dependiendo de tu estatura). Pero no vamos a engañarnos, los diez mil son una cifra redonda usada más bien como estrategia de márketing. Es más fácil recordar 10.000 que 6.5000, pero no quiere decir que si andas tan solo 4.000 pasos seas una persona sedentaria.

Aunque la OMS ha sido la que ha puesto en alerta a la sociedad con esta cifra, la iniciativa nació en Japón en 1964, coincidiendo con los Juegos Olímpicos. Ya os podéis imaginar cómo se pusieron las fábricas de podómetros en aquella época.

Beneficios de caminar

Aunque caminar también puede ser una práctica deportiva, muy utilizada para no caer en lesiones de rodilla e impedir un fuerte impacto en las articulaciones; nos referimos a caminar como “medio de transporte” en nuestra rutina diaria.

Al andar estamos moviendo 200 músculos de los 650 que tenemos en nuestro cuerpo, ¡casi un 30%! Lógicamente, favorece a mantener unas piernas y caderas más fuertes, mejora la presión sanguínea y reduce posibilidades de sufrir un ataque de corazón. La reducción de estrés también es notable y  nuestros huesos se sentirán en mejor estado, ya que el calcio de los alimentos se aprovecha más si los mantenemos activos.

Si decidimos caminar rápido podemos considerarlo un ejercicio aeróbico bastante completo. Nos ayudará a bajar de peso fácilmente, sin sentir molestias en nuestras articulaciones y reducirá la dichosa celulitis que tanto te trae de cabeza. Es importante que para ello tengamos una buena pisada y vayamos bien acondicionados de unas zapatillas cómodas y que nos sujeten correctamente el pie.

No tienes excusa para seguir llevando una vida sedentaria, intenta llegar a los 10.000 pasos o ve poniéndote pequeñas metas hasta conseguirlo. En cuanto actives un podómetro y recurras a ir andando al trabajo, al supermercado o al gimnasio, te darás cuenta que es más sencillo de lo que parece.