Para mantener una rutina de entrenamiento con el objetivo de tonificar tu cuerpo y aumentar masa muscular ya no es necesario acudir a un gimnasio. Y es que está completamente en boga el fenómeno de la calistenia, o ‘street workout’ como le llaman los americanos, que no es más que el entreno físico en la calle, tu casa, o cualquier lugar donde una barra sea todo lo que necesites.

Según la definición, la calistenia, o entrenamiento funcional, no es más que el uso de tu propio cuerpo para generar la carga que afrontar en los ejercicios. A través de dominadas, fondos, flexiones y saltos, esta modalidad permite mejorar fuerza, flexibilidad y sobre todo agilidad.

Gusto por la perfección

Una de las grandes bases de la calistenia se encuentra en la perfección a la hora de ejecutar los ejercicios. Al valerte únicamente de tu cuerpo, y del peso que dispongas, la calistenia enfatizará en la perfección de movimientos. No es tanto hacer repeticiones hasta el fallo, como hacer todas las que puedas de una manera exquisita.

En unas rutinas que precisan de una coordinación importante al necesitar un gran número de grupos musculares y articulares con el core siempre presente, no depurar la técnica podrá llevarte a múltiples lesiones, al mismo tiempo que tener una técnica depurada te hará ganar una percepción innata de tu cuerpo y evitar todo tipo de dolencias que sí puedes encontrar en un gimnasio.

No es para todos

Rutina en barra haciendo calistenia

También es importante considerar que si bien es un entrenamiento muy rico y variado, no es apto para todo tipo de personas. Y es que al jugar con tu cuerpo, tu masa corporal será la pesa o mancuerna en esta ocasión, y ante esto, personas con un ligero sobrepeso o poca coordinación sufrirán mucho en los procesos.

A su vez, no es una rutina que vaya a dar mucho resultado si tu objetivo es querer perder peso o ganar masa muscular rápidamente. Debemos entender la calistenia como una práctica para personas con una forma física aceptable, y que antes hayan conocido prácticas deportivas tradicionales como un gimnasio, a fin de controlar pesos o grupos musculares. A su vez, personas convalecientes de una lesión tampoco deberían apostar por la calistenia, al requerir un esfuerzo locomotor quizá alto con una dolencia de por medio.

Teniendo en cuenta esto, solo una barra sólida y tu cuerpo serán suficientes para la práctica, la cual tendrá una gran variedad de ejercicios, un entrenamiento en el que todo el cuerpo esté implicado, y un gusto por la perfección no visto en otras disciplinas.

El calentamiento, clave

Trabajar en la calle no debe estar reñido con tener el cuerpo a tono para iniciar nuestros entrenamientos. Y es que la calistenia es una práctica que requerirá de esfuerzo tanto en nuestro torso, así como en tren inferior para saltos o superior, clave en las dominadas.

Por ello, estirar músculos sin olvidar las articulaciones, resulta una obligación. Un poco de cardio previo, una rutina de estiramientos cuidada y establecer la rutina de menos a más evitará lesiones en una actividad muy propensa a dolores musculares y desgarros en caso de no estar en óptimo estado de calor.

Con todo esto, el parque ya es tuyo para experimentar una nueva forma de tonificación. Volviendo a los orígenes entrenar fuera de las paredes de un gimnasio está en tu mano.