El Boot Camp es una disciplina inspirada en los entrenamientos militares que cada vez se extiende más en gimnasios españoles y salas deportivas. Se emplean barras, cuerdas y ruedas de tractor para aumentar la intensidad de una disciplina que promete resultados visibles a corto plazo.

Se trata de una práctica estrella para los gimnasios que la incluyen en sus horarios. Y es que las clases de Boot Camp se llenan y tienen ese factor desconocido que engancha a quienes la prueban. Tiene beneficios físicos muy amplios ya que se trabaja tanto a nivel de fuerza como cardiovascular. La intensidad del ejercicio se puede variar, lo que convierte el Boot Camp en una disciplina militar para todos los públicos. Si bien es cierto que cualquiera puede probar, es un ejercicio de intensidad elevada para el que se aconseja ciertas dotes y capacidades deportivas.

Beneficios del Boot Camp

Quema calorías

Con la práctica de esta disciplina de alta intensidad, se activa el metabolismo y se queman calorías incluso en reposo. Por ello, favorece mucho los planes de pérdida de peso, ya que se logra dicho objetivo de una manera dinámica y divertida. ¡No podrás parar!

Tonifica la musculatura

Tonifica la musculatura de una forma eficaz y muy completa. Los ejercicios de Boot Camp implican varios grupos musculares, por lo que sentirás cómo se ejercita tu cuerpo de una forma general y evidente.

Combate la pereza

Muchas personas, sienten que les falta un grado de motivación que les haga continuar con una práctica a lo largo del tiempo. El entrenamiento militar del Boot Camp, impone cierta disciplina que obliga de una manera divertida a continuar hasta lograr resultados. El instructor explica la dinámica y las directrices, de manera que no tendrás tiempo a dejar que el aburrimiento llame a tu puerta.

Libera tensiones

Y es que practicar Boot Camp, integra TRX, cuerdas, barras, ruedas, cambios de ritmo… es muy difícil no eliminar tensiones y liberar el estrés, practicando una disciplina tan dinámica como ésta. Si sufres de problemas de insomnio, seguro que tras realizar una de estas clases, duermes como nunca.

Sin rastro de pesadez

Hay quienes deciden no entrar en algunas clases dirigidas, porque les resultan largas y pesadas. Cuando éstas son muy monótonas nos hacen mirar el reloj para ver cuánto tiempo falta para finalizar. De esta manera es imposible sentirse motivado y ser constante. El Boot Camp no deja tiempo ni para mirar el reloj. Las clases pasan volando y cuando te quieres dar cuenta, tu cuerpo ha trabajado más de lo que podías esperar.