La elíptica es una máquina que está en casi todos los gimnasios, y que últimamente no e muy bien vista. A pesar de que eliminamos el impacto contra el suelo, como ocurre al correr, el movimiento no es del todo funcional. Te pregunto: ¿alguna vez te has subido a la elíptica y has empezado a pedalear hacia atrás? Al principio es difícil pillarle el truco y puedes sentirte un poco estúpido viendo que andas hacia atrás, ¿pero tendrá beneficios?

Pedalea hacia atrás sin miedo

Cuando pedaleamos en la elíptica, estamos trabajando el sistema respiratorio y circulatorio, perdemos grasa, mejoramos el colesterol y la circulación, además de reducir las posibles enfermedades cardíacas. Es una máquina de cardio, pero no fortaleceremos especialmente las piernas por más que nos empeñemos. No es ideal para aumentar el tamaño muscular, ni para mejorar la fuerza; pero sí puedes hacer ejercicio aeróbico de manera segura.
Todo esto ocurre cuando pedaleamos hacia delante, pero hacerlo hacia atrás es más efectivo para aumentar la intensidad de las piernas en el ejercicio.

Cuando pedaleamos de forma inversa, conseguimos una mayor implicación de los extensores de la cadera, ya que estamos haciendo un movimiento poco habitual para las piernas. Por esta misma razón, obtendremos una mayor presión en los músculos de las piernas y podremos lograr un mayor fortalecimiento.
Lógicamente, pedalear hacia atrás no nos permitirá llevar la misma velocidad que si lo hacemos de la forma normal, así que tendremos que concienciarnos de bajar el ritmo si queremos aumentar la masa muscular.

Lo más recomendable, sin duda, es realizar diferentes intervalos en una misma sesión: unos minutos hacia delante y otros hacia atrás.

Puede ayudar a rehabilitar lesiones de rodilla

En un congreso del Instituto Americano de Medicina Deportiva, se dio a conocer que pedalear hacia atrás en una elíptica (o caminar hacia atrás en una cinta) ayuda a fortalecer los cuádriceps e isquiotibiales de un modo más rápido que hacerlo de la manera habitual; por lo que podría ayudar en la recuperación de lesiones de rodilla.

Se realizó un estudio con 39 participantes con varias lesiones de rodilla, que tuvieron 24 sesiones de rehabilitación, de forma aleatoria. Los que se ejercitaron en sentido inverso a la marcha, ganaron mayor fuerza muscular y forma cardiovascular que los otros.