Cuando llega el buen tiempo, nos apetece disfrutar del ejercicio físico al aire libre. Y es que parece que éste recarga nuestras energías y nos dota de un mayor bienestar. Salir a patinar es una de las actividades del buen tiempo por excelencia. Avanzar sobre ruedas y sentir la velocidad.  Si aún no lo has probado, tal vez te decidas a hacerlo después de conocer algunos de sus beneficios principales.

Muchas personas asocian los patines con la época de su niñez. Sin embargo, se trata de un deporte en toda regla, que requiere de una técnica precisa y que, además, resulta muy divertido. Seguro que, cuando ves a alguien en marcha, con los patines puestos, te pica el gusanillo de probarlo. ¿A qué esperas?

5 Beneficios de patinar

Mejora el equilibrio y la coordinación

El patinaje requiere una técnica adecuada para mantener el equilibrio sobre ruedas. Por ello, aunque al principio te sientas un poco torpe, es cuestión te tiempo que pilles el truco. Una vez lo consigas, verás cómo no titubeas para mantener el equilibrio; y tus brazos y piernas saben coordinarse perfectamente para que puedas ser más veloz.

Fortalece la musculatura

Puede parecer que el patinaje se centra únicamente en la parte inferior del cuerpo. Y es cierto que el ejercicio se centra principalmente en esta zona. Sin embargo, se emplea también la parte superior, especialmente cuando giramos, frenamos o cambiamos de dirección. Por ello se trata de un ejercicio súper completo.

Mejora la resistencia

Es una actividad aeróbica que requiere de tu capacidad de resistencia para poder realizarla. De este modo mejorará progresivamente tu capacidad pulmonar. Llevar la respiración de forma correcta, acorde con el movimiento, es imprescindible. Pero tranquilo, lo irás aprendiendo sobre la marcha. Como ocurre con cualquier actividad de cardio, como el running, irás mejorando poco a poco.

Articulaciones a salvo

Obviando el hecho de que puedas sufrir algún que otro resbalón, en el ejercicio del patinaje las articulaciones llevan un movimiento fluido. En el caso del running, por ejemplo, éstas tienen un impacto con cada zancada y en el patinaje no ocurre. El movimiento sobre ruedas te hace avanzar de una forma más orgánica.

Diversión asegurada

Más allá de los beneficios físicos, tiene un impacto muy positivo sobre el ánimo. Realizar actividades al aire libre siempre nos favorece en este sentido. Por ello, estarás disfrutando del sol y la naturaleza. Además, tanto si practicas solo como acompañado, te divertirás mucho y te reirás como cuando eras niño y no te daba tanto miedo poder caer. ¡A disfrutar!