Disponer de un core fuerte es muy recomendable para poder enfrentar tus tareas diarias de forma segura. Uno de los ejercicios más eficaces para lograrlo, es la plancha y sus diferentes variedades. Hoy te hablamos de la técnica correcta para una plancha lateral perfecta.

El core es el centro de nuestro cuerpo. Un cinturón abdominal trabajado y fortalecido, nos dota de grandes ventajas para enfrentar nuestros días. Una mayor estabilidad o una correcta postura corporal, son algunas de ellas. Además, lucir un sixpack de anuncio, es el sueño de muchos. Por ello, conocer la técnica correcta para ejecutar las planchas es fundamental. En este post nos centramos en las laterales. No pases por alto una técnica precisa para poder evidenciar unos mejores resultados, más eficaces y evidentes.  

Incluir los ejercicios de plancha en tu rutina de entrenamiento para abdomen, es un acierto. Además de ser muy eficaces, suponen un verdadero reto, ya que superar los propios tiempos resulta motivador. No obstante, dentro de este mismo ejercicio hay diferentes variantes que permiten no caer en el aburrimiento y la monotonía. Para poder realizarlas y adquirir todos los beneficios, es importante que recuerdes la importancia de una técnica precisa y correcta. Además, resulta fundamental para evitar sobrecargas y lesiones que puedan derivar en mayores problemas.

Técnica correcta de la plancha lateral

  • Ya sea sobre mano o antebrazo, debes prestar atención a la posición de tu cadera. De este modo, mantenla elevada. Si se hunde, se tambalea o se retrasa, no estarás ejerciendo la fuerza donde corresponde y, por lo tanto, el ejercicio no será igual de efectivo. Por ello, cuando te coloques en plancha lateral, date un toque de atención y eleva la cadera en línea con tobillos y hombro.
  • El cuerpo debe permanecer alargado. Para ello es muy útil imaginar una línea recta que atraviesa tu cuerpo: entra por los pies y sale por la coronilla. Así, tienes que alargar tu cuerpo manteniéndolo sobre la línea imaginaria. No mires a tus pies, ni al suelo. La mirada va al frente, permitiendo que tu cuello esté alargado, siguiendo a tu columna.
  • El abdomen tiene que mantenerse activado durante el ejercicio, evitando la curvatura lumbar, uno de los errores más comunes.
  • Si te apoyas sobre el antebrazo, debes flexionar el codo en un ángulo de 90 grados. El puño puede mantenerse cerrado o con la palma de la mano en el suelo, a tu propia elección en función de tu comodidad.