Tener un vientre plano es un deseo común de casi todos los mortales. No obstante, se trata de una condición que no es posible sin esfuerzo. Hay muchas personas que, ya sea por una lesión, dolor específico o sobrecarga, no pueden hacer abdominales con seguridad. Hay otras formas de ejercitar esta parte de la musculatura, sin necesidad de subir y bajar a espalda.

En primer lugar, debemos tener claro que fortalecer la zona abdominal no es un hecho meramente estético. Un abdomen fuerte proporciona equilibrio y estabilidad lumbar, y evita cantidad de lesiones y problemas musculares. Es posible ansiar un vientre plano, pero hay que ser realistas con nuestras exigencias. Buscar la mejor versión de uno mismo es esencial, pero sin obsesiones. Factores como el paso del tiempo, la constitución o los partos pueden dificultar el camino hacia el ideal que nos hemos creado. Sin embargo, con perseverancia, paciencia y trabajo, lograremos nuestros objetivos.

4 Alternativas a las abdominales

1. La plancha

Ponte en posición de plancha sobre las manos y aguanta 30 segundos. Activa bien el abdomen y los glúteos, y asegúrate de mantener la columna alineada. Conforme vayan pasando los días, aumenta el tiempo de resistencia. Plantea tu propio reto y ve a por él. Escribe tu plan en un papel, y observa lo mucho que evolucionas. ¡Te sorprenderás de tus resultados!

2. Saltar a la comba

Saltar a la comba es uno de los ejercicios de cardio más completos. Además de ejercitar el tren inferior de nuestro cuerpo y la resistencia, es muy eficaz a la hora de fortalecer la musculatura abdominal.

3. Torsión con un palo

Pon el palo de madera sobre la zona lumbar y cógelo con ambas manos por los extremos. Éste debe quedar apoyado sobre los antebrazos. Realiza una torsión hacia el lado derecho de forma cómoda, sin forzar. Aguanta unos segundos y cambia de lado. El abdomen debe permanecer activo durante las repeticiones, hasta finalizar el ejercicio.

4. Rodillo abdominal

Aunque de primeras parece un ejercicio muy complicado, pronto cogerás la dinámica. Coge el rodillo con ambas manos y deslízalo hacia delante. Puedes hacerlo con las rodillas apoyadas en el suelo, o desde la posición de plancha para una mayor intensidad.

5. Ejercicios con Fitball

Pasar el balón de pies a manos, y viceversa, es uno de los ejercicios más básicos y efectivos. Aunque lo cierto es que hay una gran variedad de posibilidades utilizando el Fitball.  Túmbate boca arriba y coge el balón con las manos, manteniendo los brazos estirados. Pásalo entre los pies, alzando las piernas, y ve alternando.