El mundo del yoga constituye mucho más que una práctica aislada. Y es que éste, intenta transmitir la importancia de llevar a cabo un estilo de vida saludable en todas sus vertientes. Si sientes estrés y no sabes cómo liberar la tensión acumulada, el yoga también tiene la respuesta.

Yoga como estilo de vida

Se trata de una actividad que busca el equilibrio entre el cuerpo y la mente, a través de los hábitos saludables, la alimentación, la meditación y la práctica. Sus numerosas posturas aportan cantidad de beneficios. Algunas están especialmente indicadas para determinadas circunstancias. Y este es el caso del estrés. Si sientes que tus niveles de estrés y ansiedad están elevados, quizá el yoga pueda devolverte la paz y la calma que necesitas.

De este modo, presta atención a tu alimentación. Elige los productos más naturales posible y opta por frutas y verduras. Alimentos directos de la naturaleza a tu plato. Además, mantente activo y aprende a practicar la meditación o Mindfulnes. Presta atención a tu respiración y céntrate en el momento presente.

3 Posturas anti estrés

1 .Postura del niño

Ponte en cuadrupedia. Separa las piernas a la anchura de las caderas y los brazos a la altura de los hombros. Realiza unas cuantas respiraciones y cuando estés relajado lleva los glúteos hacia los talones. Estira tu espalda. La frente está pegada al suelo y los brazos alargados. Intenta andar con los dedos de las manos hacia adelante un poquito más, para notar como se extiende la columna. Relájate y mantén esta posición unos minutos.

2 .Postura del cachorro

Desde la postura del niño como posición inicial, levanta glúteos hacia el cielo. Anda un poquito más con los dedos de las manos hacia delante y, despega la frente del suelo, llevando la mirada hacia el frente. Sigue adelantando las manos por el suelo, con los brazos estirados, hasta sentirte cómodo. Como si fueras un cachorro que se está desperezando. Aguanta unos minutos.

Para deshacer la posición, deberás volver a la postura del niño y retomar la cuadrupedia. Realiza un par de respiraciones profundas y déjate caer de lado hasta quedarte sentado.

3 .Postura del cadáver

Una vez estás sentado, redondea la espalda y bájala vertebra a vértebra hasta quedarte tumbado boca arriba. Es muy aconsejable que realices esta postura en el suelo sobre una esterilla. Notarás cómo se recoloca tu cuerpo. Las piernas están separadas y los brazos alargados junto al cuerpo, también distanciados de él. Cierra los ojos, relájate y respira. Presta atención a cómo tu abdomen se mueve con la respiración y quédate en esta postura el tiempo que sea necesario. Más tarde ve incorporándote, despertando cada parte de tu cuerpo, y retoma tu actividad.