Las fibras musculares y su distribución en nuestro cuerpo, determinara en gran medida el rendimiento de nuestro sistema musculo esquelético para una determinada actividad u otra.

En este artículo, vamos a explicar los distintos tipos de fibras musculares que existen y su relación con el rendimiento deportivo.

Fibras musculares

Las fibras musculares son células con capacidad contráctil, de las que está compuesto el tejido muscular.

Estas fibras, se dividen en fibras rápidas, fibras lentas y fibras intermedias. Debido a que cada una de estas posee una forma determinada de contraerse, la distribución de estas en el cuerpo humano determinaran el rendimiento en una actividad física determinada.

Fibras rápidas o tipo II-B

Este tipo de fibras tienen un mayor diámetro y mayor cantidad de miofibrillas, generando mayor fuerza en el musculo. Su principal vía para obtener energía es la glucolítica.

Debido a su velocidad de contracción elevada y su necesidad de ATP para estas contracciones, este tipo de fibras se fatigan con gran facilidad.

Por tanto, este tipo de fibras tendrá un metabolismo energético principalmente anaeróbico, en el que haya una gran intensidad en poco tiempo.

Los deportes en los que destacan este tipo de fibras son: corredores de velocidad (en carreras cortas), deportes de fuerza, etc.

Fibras lentas o tipo I

Este tipo de fibras tienen un diámetro bastante más pequeño que las fibras rápidas. Además, poseen una velocidad de contracción mucho más lenta.

Debido a su menor velocidad de contracción y a un mayor suministro de oxigeno (por la concentración de capilares) este tipo de fibras se fatigan con menor facilidad.

Por otro lado, poseen un gran número de mitocondrias, por lo que el principal metabolismo energético de este tipo de fibras sea aeróbico. La producción de energía en las mitocondrias consiste en la degradación de los lípidos almacenados. Por tanto, este tipo de fibras utilizaran menor cantidad de glucógeno.

Los deportes en los que destacan este tipo de fibras son los que poseen una larga duración y una gran resistencia (corredores de larga distancia como maratonianos).

Fibras intermedias o tipo II-A

Este tipo de fibras son una mezcla de las dos anteriores. Son más resistentes a la fatiga que las fibras rápidas, pero también pueden contraerse a una velocidad elevada.

Este tipo de fibras poseen también gran cantidad de mitocondrias, por lo que pueden producir energía a partir del sistema oxidativo. Sin embargo, también pueden producir energía a partir del sistema glucolítico.

Genética

La distribución en el organismo del tipo de fibras vendrá condicionada en gran parte por nuestra carga genética. Sin embargo, con el acondicionamiento físico se pueden producir adaptaciones en los tipos de fibras.

Por tanto, un gran atleta de élite, casi con toda seguridad, será la persona que escoja el deporte correspondiente a la predisposición genética de ese tipo de fibras.

Por ejemplo, un gran velocista será el que genéticamente predisponga un mayor porcentaje de fibras rápidas.