El frío suele incitar a quedarnos en casa cerca de la estufa, pero los valientes vencen esa debilidad para calzarse las zapatillas y salir a correr. He aquí el problema. ¿Correr con frío es posible? ¿Cuántas capas debo llevar? ¿No me resfriaré si llueve?

Más capas que una cebolla

Todos hemos cometido este error. Vemos que la temperatura es muy baja y nos empezamos a poner camisetas, polares, sudaderas, cortavientos, etc. ¿Qué pasa cuando empezamos a correr? Nuestra temperatura corporal se eleva 10º y comienza el agobio. Debemos conseguir permanecer calientes, pero sin sudar para no resfriarnos.

Optar por prendas técnicas nos ayudarán a expulsar el sudor y la humedad. Por otro lado, las cremalleras en los brazos y cuello también favorecerán a mantenernos más frescos. Cada persona es un mundo y también tenemos que tener en cuenta si solos calurosos o frioleros, si sudamos en exceso o si nos va a pesar demasiado la ropa.

Mantén tus pies calientes

Pocas sensaciones son tan molestas como la de tener los pies fríos o húmedos constantemente. Si queremos mantenerlos calientes y secos, debemos apostar por calzados y calcetines impermeables como los de Gore-Tex. Los calcetines son un factor importante para evitar la acumulación de humedad y la aparición de hongos en los pies.

Corre en contra del viento

Empieza corriendo en contra del viento para terminar a favor del mismo. Al principio del entrenamiento tendrás más energía para hacerle frente, pero ten especial cuidado y protégete la cara. El viento frío y el sudor no son una buena combinación y pueden producirte alguna neuritis del nervio facial.

Respira correctamente

Anteriormente te hemos aconsejado que empieces corriendo en dirección contraria al viento, pero evidentemente el aire frío no es beneficioso para tus bronquios. Respira inspirando siempre por la nariz, para calentar el aire, y espíralo por la boca.

El aire frío provoca que tus vías respiratorias se estrechen, dificultando parcialmente el paso del aire y la respiración. Por eso es necesario respirar correctamente por la nariz y ayudar a tus pulmones a manejar el aire.

Protege tu zona superior

Por tu cabeza y zona del tronco son las partes por las que más calor se expulsa. Protégete con gorros, guantes de lana fina y usa vaselina en la cara y orejas (evitarás que el viento te corte).
Como recomendación para mallas, usa unas adecuadas al frío. Evita las de lycra ya que no te aportarán calor, sino que te enfriarán con tu propio sudor. Ten ropa para cambiarte al terminar. En el caso de las chicas es muy importante quitar el sujetador húmedo, ya que es lo que primero se empapa y está en contacto directo con nuestro pecho.