Atravesamos un momento en el que, por fortuna, se tiene mucha conciencia de la importancia del ejercicio físico. Sabemos que la salud es lo primero, y por ello, muchos deciden cambiar su estilo de vida mejorando sus hábitos. Empezar a correr es una de las decisiones que muchos toman en este sentido. Hoy te hablamos del Método Galloway, para principiantes y experimentados.

El proceso de iniciarse en un nuevo deporte, pasa por permitir que el cuerpo se adapte a la práctica de una forma progresiva y sutil. De esta manera, el ejercicio será más efectivo, reduciremos el riesgo de lesión y, además, los avances serán más evidentes y seguros. Existen muchas recomendaciones que todo runner principiante puede adquirir. Hoy te hablamos de un método que también sirve para experimentados, tiene grandes ventajas y sus resultados son muy positivos. ¿Conoces el Método Galloway?

Breve historia del Método Galloway

El método Galloway se refiere al entrenamiento basado en intervalos correr-caminar-correr. Aunque puede parecer muy básico, seguramente tenga más beneficios de los que puedas imaginar, y no solo para novatos. Un corredor de larga distancia también debe dominar la técnica de caminar, ya que en muchas ocasiones deberá hacer uso de ella.

Jeff Galloway, ex atleta olímpico, empezó a dar clases a nuevos corredores en 1973. Observando los comienzos de los principiantes, se dio cuenta del extremo cansancio y riesgo de lesiones de muchos de ellos. Al ver a sus alumnos excesivamente fatigados, les daba la pauta de reducir la marcha y continuar caminando.

Corredores expertos, no solían creer mucho en dicha dinámica, más allá del momento de la iniciación, por lo que Galloway continuó estudiando su método con los corredores noveles. Para sorpresa de muchos, estos evolucionaron hasta el punto de lograr un rendimiento mayor en las pruebas con respecto a algunos veteranos. En 1974 se creó oficialmente el Método Galloway, correr-andar-correr, con resultados comprobados y con una gran trascendencia.

Beneficios y objetivos del Método Galloway

  • Caminando y corriendo, se implican músculos diferentes, por lo que se evitan las sobrecargas
  • Conserva mejor los recursos
  • Permite una recuperación más rápida
  • Reducción del estrés muscular
  • Dosifica mejor el esfuerzo, reservando una gran energía y reduciendo la pronta fatiga
  • Ofrece la posibilidad de experimentar un mayor bienestar durante los descansos
  • Reducción del riesgo de sufrir lesiones
  • Menos sufrimiento, más disfrute
  • Reducción de la temperatura corporal central