Cuando nos iniciamos en el apasionante mundo del running, lo hacemos con todas nuestras armas. Empezamos poco a poco para que nuestro cuerpo se habitúe, utilizamos ropa cómoda, nos hidratamos correctamente… Progresivamente vamos adquiriendo el ritmo y nuestra resistencia nos permite aguantar un mayor tiempo. Todo está de nuestra parte. ¡Somos auténticos runners!

Y es que cuando ya nos hemos adaptado a la carrera, lo hacemos súper motivados, porque sabemos que nos sentimos cómodos. Y es entonces cuando, a medida que va pasando el tiempo, empezamos a fallar algún que otro día. De pronto el compromiso por la práctica se va demorando y ya no nos sentimos tan ilusionados. Si te ha ocurrido, no te preocupes. No es que la pereza te haya vencido, ni que no seas lo suficientemente fuerte para continuar avanzando. Simplemente, te has estancado. Y esto es lo más normal de mundo cuando no tenemos nuevos objetivos que cumplir, ni retos más amplios que abarcar. A continuación, te proponemos algunos consejos para que puedas acabar con la monotonía que supone salir a correr. Y es que, si ya tienes bastante con tu rutina de trabajo, lo último que necesitas es que el deporte se convierta en una actividad que realizar con pesar. El ejercicio físico, además de imprescindible para la salud, es diversión, liberación y entusiasmo.

Consejos para no aburrirse haciendo running

Cambia el horario

Si sueles salir a última hora de la tarde, prueba encontrar un hueco a primera hora de la mañana, al amanecer. Tal vez te cueste madrugar y para compaginarlo con el trabajo te supongo un gran esfuerzo. Pero si crees que puedes hacerlo posible, prueba, aunque sea por un periodo corto de tiempo. Así el hecho de salir a correr será algo novedoso. Cuando suene el despertador, te vistas y te enfrentes a la marcha de buena mañana, tal vez descubras nuevas sensaciones. Del mismo modo si eres de los que hace running por la mañana, puedas cambiarlo al final del día y ver cómo se pone el sol sobre ti.

Cambia de ruta

Es normal que te aburras, si siempre haces el mismo recorrido. Cambia, conoce otros terrenos, ponte a prueba a ti mismo. Un día enfréntate a la arena de la playa o al desnivel de la montaña. Haz la ruta a la inversa o ve a ese parque nuevo en el que nunca has estado. Seguro que, aunque ahora estés pensando que no tienes alternativas, las tienes. ¡Échale imaginación!

Combina con otras actividades

¿Por qué no pruebas variar tu entrenamiento? En lugar de salir cinco veces a la semana a correr, o todos los días, alterna con otra actividad. ¿Qué te parece dos días de running y dos de natación? Hay tantas cosas que puedes hacer para darle chispa a tu rutina que, una vez que empieces, no podrás parar de descubrir.

Otras maneras de acabar con la monotonía del running

  • Busca información acerca de entrenamientos específicos para runners, como entrenamientos de HIIT con intervalos de alta intensidad.
  • Juega con los desniveles. Ve a lugares donde hayan cuestas y juégatela a la ley del máximo esfuerzo.
  • Encuentra un grupo con el que correr si sueles hacerlo solo; o sal solo, de vez en cuando, si corres acompañado habitualmente.