Hace unos días quedó demostrado cómo la mente tiene un poder fundamental en nuestro rendimiento deportivo. Para aquellos que les encante correr, pero que a veces vean frustrados sus objetivos por culpa del cerebro, quizá sea el momento de pasarse al Runfulness. Esta práctica busca mantener una armonía en nuestro interior y entrenar al ritmo de las emociones.

Es posible que el nombre te suene a la práctica psicológica Mindfulness, por lo que debes intuir que se combina el entrenamiento físico con el mental. ¿Estás preparado para correr pensando en ti?

Entrenar cuerpo y mente

La creadora de este método, Pilar Amián, explica en la web dedicada al Runfulness que se estamos ante “una forma distinta de afrontar actividades como el running. No nos ejercitamos para correr más rápido, para cruzar la línea de meta en menos tiempo o para llevar nuestras pulsaciones al máximo. Correr es el camino, el medio para transformar nuestras vidas y poder conseguir todo aquello que nos queramos proponer“.

No le falta razón en que deberíamos practicar ciertas actividades físicas por gusto, y no por conseguir un objetivo deportivo. Quizá, la mayoría de las personas entendemos el entrenamiento como algo físico más que mental, y es justo lo contrario lo que nos quieren enseñar con este método.

Es bien sabido que el deporte nos aporta beneficios físicos y mentales, como la reducción de estrés y depresión. Por eso, mantenernos activos a lo largo de nuestra vida ayuda a afrontar muchas emociones extremas y a que se frene el deterioro cognitivo de nuestro organismo.

Runfulness para correr con tus emociones

Cambiar el objetivo físico por el mental, es una nueva forma de entrenar. El Runfulness está basado en una teoría desarrollada por Henry David Thoreau, filósofo norteamericano, y recogida en su obra del siglo XIX Walden, o la vida en los bosques.

Son cinco los elementos que componen el Runfulness: la respiración, el mindfulness, la armonía, la técnica Walden y las visualizaciones. Al igual que sucede en Yoga, nos ayuda a crear un estrecho vínculo con nuestro cuerpo y a tomar el completo control de él.

Si no buscas lograr un objetivo de distancia o tiempo, ¿por qué no te animas a correr para ordenar tu mente y conocer los movimientos de tu cuerpo?