Tu estómago es un órgano particularmente activo, siempre secreta ácidos y hormonas y agita todo lo que está dentro para prepararlo para la absorción aguas en el intestino delgado. Como resultado, es un órgano ruidoso, y es raro pasar más de unas pocas horas sin que tu estómago te brinde un recordatorio audible de su presencia. Correr puede provocar una cantidad de rugido aún mayor de lo normal, debido a la respiración profunda que acompaña a la carrera.

¿Cuáles son las causas del sonido de tu estómago?

Has bebido demasiada cantidad de líquido

Es muy probable que tomes una cantidad considerable de líquido antes de comenzar una carrera, especialmente una carrera que esperas que dure de 45 a 60 minutos o más. Incluso en condiciones leves, tus pérdidas de líquidos pueden ser considerables, y en climas cálidos necesitas tomar agua o una bebida deportiva no solo antes de la carrera, sino también a intervalos de 15 minutos durante la carrera. Esto, inevitablemente, resulta en una gran cantidad de gorgoteo y chapoteo en tu estómago. Si no experimentas calambres o náuseas, el ruido, mientras te distrae, no es motivo de preocupación.

Derramamiento de sangre

Cuando corres, se bombea una cantidad de sangre mayor a la habitual a los músculos de las piernas para cumplir con los requisitos de oxígeno. Solo tienes una gran cantidad de sangre, por lo que esto ocurre a expensas del suministro de sangre a otros tejidos, entre ellos, tu estómago.

Esta derivación preferencial de sangre desde el intestino hasta los músculos produce una marcada desaceleración de la digestión. Esto puede causar calambres si no estás especialmente en forma, mientras que si estás bien entrenado, es posible que no notes nada más grave que muchos ruidos de gorgoteo.

Estomago vacío

A algunas personas les gusta hacer ejercicio unas horas después de una comida normal, a otras les gusta tener una barra de energía o dos en la hora antes de salir por la puerta, y otras juran correr con el estómago vacío. Si estás en el último grupo, ten en cuenta que, aunque puedes sentirte más cómodo en estas condiciones, tu estómago te recordará que está vacío, especialmente a medida que tu carrera se extiende hacia una hora y tu cuerpo incurre en un mayor déficit de calorías. La idea de que correr con el estómago vacío conduce a una mayor quema de grasa es generalizada en la comunidad del ejercicio, pero la evidencia de esta idea es equívoca en el mejor de los casos.

Compresión diafragmática

El acto de respirar implica la creación de un gradiente de presión negativa entre los pulmones y el ambiente exterior. Al final de una exhalación normal, estas presiones son iguales. La contracción de tu diafragma, un músculo en forma de cúpula unido a la parte inferior de tus pulmones, hace que el diafragma se aplaste y se mueva hacia abajo en tu centro. Al hacerlo, arrastra las bases de los pulmones con él, expandiéndolos y haciendo que el aire ingrese en ellos para igualar la presión. A medida que el diafragma se mueve hacia abajo, empuja contra tu estómago sentado justo debajo de él. Dependiendo del contenido de tu estómago, esto puede crear algunos ruidos de gorgoteo, con respiraciones más profundas que pueden provocar más gorgoteo.