Lo más habitual es correr y andar hacia delante, ¿verdad? Aun así, seguro que has visto a alguien dando algunos pasos hacia atrás y has pensado en para qué entrena así. Hoy te hablamos del retrorunning, reverse running o correr hacia atrás. Quizá el nombre te ha despistado y has pensado que se trataba de correr una carrera popular disfrazado de los años 80, pero no, lo de “retro” no está vinculado con nada nostálgico.

El retrorunning es una práctica poco común, pero que aporta muchos beneficios a nuestro cuerpo. Tanto es así que en algunos países, como Reino Unido, se ha convertido en una disciplina con competiciones exclusivas. Te contamos cuáles son las ventas e inconvenientes que tiene correr hacia atrás y si podemos bajar de peso de una forma más efectiva.

Beneficios del retrorunning

Entre uno de los mayores beneficios se encuentra la intensidad como entrenamiento cardiovascular. Es uno de los ejercicios que más grupos musculares trabaja, sobre todo los cuádriceps. Algunos estudios destacan que correr hacia atrás incrementa el consumo máximo de oxígeno y el ritmo cardíaco; por lo que una sola vuelta de carrera hacia atrás equivale a seis vueltas de carrera normal.
Si buscas perder peso, debes tener en cuenta que en tan solo media hora puedes llegar a quemar 400 calorías. Claro que correr hacia atrás durante 30 minutos no es tarea fácil.

Se reducen el número de lesiones que provoca correr de forma normal, ya que muchos corredores suelen tener una pisada errónea. Además, al realizarse un cambio de cinética, el impacto sobre nuestras rodillas es menos agresivo y no se dañan tanto. Tanto es así que muchos fisioterapeutas recomiendan practicarlo para fortalecer los músculos de ambos lados de la rodilla.

Lógicamente, se mejora el equilibrio y nuestra visión periférica. Al no depender de nuestra visión, desarrollaremos el resto de sentidos como el oído. Por supuesto, aumentarás el equilibrio y se fortalecerán tus tobillos.

Es destacabale también que mantendrás la postura más erguida. Tú también habrás observado que existen corredores que echan su pecho hacia delante al correr, así que de esta forma mantenemos los hombros y la espalda bien rectos.
Asimismo, tus abdominales estarán mucho más fortalecidos y la zona lumbar irá más relajada durante la carrera.

¿Existen inconvenientes?

Evidentemente, no son muchas las personas que practican el retrorunning porque consideran que no es una disciplina muy segura.

Al correr hacia atrás debes ser consciente de que puedes caerte con mayor facilidad, sobre todo al principio. Si caes hacia delante puedes amortiguar el golpe con las manos, ¿pero hacia atrás? Asimismo, al no ser un movimiento natural del ser humano, si no tenemos la técnica adecuada, puede afectar negativamente a nuestra columna vertebral. De forma involuntaria giraremos el cuello y la cabeza para cerciorarnos de que tenemos vía libre para seguir corriendo, así que se puede aumentar también el número de contracturas musculares y lesiones de las cervicales.