El verano invita a hacer cualquier tipo de actividad física al aire libre. Ya sea optar por deportes acuáticos como de montaña, cualquier opción es buena. En el caso de los runners, hay quienes tienen dudas sobre si correr por la playa o por la montaña. ¿Tú qué prefieres?

Realizar ejercicio físico con frecuencia es muy importante para disponer de una buena salud. Por ello, dar con aquello que nos haga sentir motivados y que nos mantenga activos es una tarea obligatoria. Hoy en día hay una gran cantidad e nuevas disciplinas que pueden ser de tu interés. Así que no te des por vencido y sigue con tu búsqueda.

Aquellos que se sienten bien practicando running, en verano tienen que adaptar sus rutinas. Por un lado, el calor y las altas temperaturas, hacen que su entrenamiento se vea afectado. Por ello, elegir la hora adecuada, así como la equipación óptima, es muy importante. Por otro lado, surgen nuevas oportunidades para realizar la carrera con comodidad. Correr, tanto por la playa como por la montaña, tiene sus ventajas. No obstante, lo primero que deben tener en cuenta es en qué escenario se sienten más a gusto. Guíate por sensaciones.

¿Correr por la playa o por la montaña?

Ambas opciones son ideales, en función de los objetivos que persigas. Si no dispones de alguno de los dos lugares cerca de casa, puedes aprovechar para disfrutar de esta actividad en vacaciones. De este modo, debes tener presente algunas consideraciones, sea cual sea tu elección.

En la playa

Recuerda utilizar protección solar aunque sientas que el sol no da con fuerza. Es importante que protejas tu piel. Asimismo, bebe mucha agua para mantenerte hidratado antes, durante y después del ejercicio. Utiliza gorra y gafas de sol y la ropa adecuada, que sea transpirable y cómoda. Utiliza calzado cómodo ya que correr descalzo puede ser contraproducente en algunos casos. Aprovecha para darte algún bañito de mar y relájate. Recuerda que las actividades al aire libre son muy beneficiosas para nuestro estado mental.

En la montaña

Si vas a correr por la montaña, recuerda llevar un calzado cómodo que se adapte a los cambios del terreno. Utiliza ropa transpirable y, en función del lugar y la hora, ten en cuenta que puede refrescar. Hidrátate bien y, como en el caso de la playa, utiliza gafas de sol y gorra. Ve debidamente documentado y comunicado y, sobre todo, disfruta de los grandes beneficios de la naturaleza. El color verde que envuelve el campo es una auténtica medicina para nuestro estado emocional.