Es un hecho que, por suerte, correr está de moda. A diario vemos gente haciendo running ya sea en el parque, la playa, … Pero hay personas que no se sienten bien corriendo, porque no les gusta o porque no pueden. Y aquí es donde entra en juego el Power Walking.

¿Qué es el Power Walking?

El Power Walking es un entrenamiento muy eficaz que consiste en caminar. Pero no, eso no es todo. Para hacerlo correctamente, es necesario prestar mucha atención a la respiración, la pisada, el ritmo y la postura corporal, así como la correcta activación del abdomen.

¿Cómo se practica?

Una sesión de entrenamiento eficaz en Power Walking debe durar entre 40 y 60 minutos sin interrupción. Podemos programar la sesión, determinando una serie de cambios de ritmo y velocidades, para hacerlo más efectivo.

La colocación de tu cuerpo

Prestar atención a la colocación de nuestro cuerpo, determina la eficacia del entrenamiento. Debemos mantener la espalda estirada, los hombros abajo y atrás y la cabeza alta. Así mismo, el abdomen debe permanecer contraído a lo largo del tiempo que dure la sesión. Al principio, es probable que nos distraigamos de la postura y tengamos que corregirnos a menudo, pero requiere práctica para hacerlo de una forma casi inconsciente.

La activación de la musculatura abdominal, la correcta pisada, y la velocidad constante cumpliendo con los cambios de ritmo adecuados, son el fuerte del entrenamiento. Caminar puede ser una verdadera práctica deportiva, si se hace con atención y conciencia corporal.

 Beneficios del Power Walking

  • Ayuda a mejorar el sistema respiratorio y cardiovascular.
  • Facilita el control de la tensión arterial.
  • Potencia el tren inferior, gemelos, cuádriceps, glúteos y abdomen.
  • Ayuda a liberar tensiones, mejorando los estados de estrés y ansiedad, y mejora el estado de ánimo.
  • Es una actividad que no resulta agresiva para el cuerpo, por lo que puede practicarla cualquier persona adaptándola a su capacidad.